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Frente a estos datos, algunos hombres y mujeres se manifiestan en clara minoría y desventaja. Pero optan por opinar, actuar y anunciar desde su libertad una forma distinta de entender la familia, una familia núcleo de amor, base de la sociedad, protegida, amparada por el Estado. Para discutir, poner en común y sacar conclusiones acerca de la situación actual de la familia española y sus necesidades, el Instituto de Política Familiar, junto con la Fundación Cánovas del Castillo, celebraron, el pasado 21 de junio, una intensa jornada de Política familiar. Fue altísimo el grado de participación, lo que pone de manifiesto la actualidad del problema: representantes de 7 universidades españolas, 24 instituciones familiares y culturales, tres sindicatos, miembros de la Administración central y autonómica, diputados nacionales y autonómicos y representantes de partidos políticos acudieron al encuentro, que registró una asistencia de más de 100 personas. |
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CLICHÉS QUE CAEN La jornada supuso, en cierta manera, un derrumbamiento de algunos clichés. Las tendencias mayoritarias de la sociedad se vieron, esta vez, eclipsadas por el testimonio de ponentes y especialistas que lograron demostrar que existen también jóvenes que aprecian y comprenden el sentido necesario de la familia. En palabras de doña María Teresa López, Decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense de Madrid, a pesar de que existen tasas de natalidad bajas, las personas quieren tener más hijos. Pero existen barreras. Barreras de tipo económico, en la conciliación de la vida familiar y laboral, en la incorporación de la mujer al trabajo, en el planteamiento egoísta de la sociedad de consumo Además, añadió para Alfa y Omega, hoy en España no existe ninguna política familiar articulada por el Gobierno, que ha puesto en marcha algunas medidas para determinados miembros de la familia, como la mujer, los niños, o la tercera edad, pero la realidad es que no hay una política articulada, entendiendo a la familia como una unidad, algo más que la suma de lo que aportan sus miembros. Respecto a las diferencias entre nuestro país y el resto de Europa, no queda más remedio que afirmar que, aunque hoy menos, durante mucho tiempo se ha tenido un cierto miedo político a que quienes defienden las políticas de la familia se les califique como pertenecientes a una determinada ideología conservadora, religiosa , y nada más lejos de la realidad. De igual forma opinaba don Alban DEntremont, profesor y director del Departamento de Geografía, de la Universidad de Navarra: Los políticos tienen miedo de aplicar políticas que apoyen a las familias, por el riesgo de perder votos. Enumeró una serie de consecuencias que puede llegar a sufrir nuestro país a causa del paulatino envejecimiento de la población: la disminución del número de personas en la población activa, desequilibrios que provocan cambios en las políticas de jubilación, en la inversión y ahorro familiar e individual, en las estructuras familiares, o el aumento desorbitado del gasto sanitario. Podemos estar orgullosos: dentro de 50 años, según datos recientes de la ONU, si se continúa con las tendencias actuales, España se convertirá en el país más envejecido del mundo, un país que, por poner un ejemplo, cabe dentro de un solo Estado de Méjico, vive bajo la losa de un presagio fundamentado y descorazonador: perderíamos nueve millones de habitantes tan sólo en los primeros años de este siglo. |
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No se puede negar que la situación de la familia y el oscuro futuro de la población española son vaticinios para los que nos llevamos preparando años. Don José Ramón Losana, Presidente de la Federación de Familias Numerosas, explicó, de forma clara, que la familia, institución fundamental y básica de la sociedad, es competencia de una Secretaría General de Asuntos Sociales, y más concretamente de una Dirección General de Acción Social, Menor y Familia. Los presupuestos de esta Secretaría se llaman "Presupuestos de la solidaridad". La familia no debe seguir considerándose como un "asunto social" y no digamos las familias numerosas, incluidas en "familias de situación de alto riesgo", enmarcándonos con otras familias de conflictividad especial, como familias gitanas, inmigrantes, etc., en el primer borrador del Plan Integral de la Familia que preparaba el Ministerio en junio de 1999. ( ) En España hace falta una política integrada en la que se articulen medidas, en todos los ámbitos, que afectan a las familias: compatibilización entre familia y trabajo, vivienda, educación, una fiscalidad adecuada, atención y cuidado de enfermos, de nuestros mayores Por todo ello, desde la Federación Española de Familias Numerosas, reivindicamos un organismo capaz de articular políticas integradas a favor de la familia, y de manera especial de las familias con hijos. En varios países europeos existe un Ministerio de la Familia, con un Consejo Estatal de la Familia. En definitiva, un organismo donde estén representadas todas las partes afectadas: Administración central, autonómica, local y organizaciones familiares, y no representantes de otros modos convivenciales que nada tienen que ver con la familia. Hemos conseguido, de manera brillante, la convergencia económica dentro de la Unión Europea. España reivindica su protagonismo, su liderazgo en las instituciones europeas. Estos logros no son sólo del Gobierno, ni de los partidos políticos. Son de todos los españoles. ¿Cómo puede entenderse ese éxito económico, y estar tan lejos de conseguir la convergencia social? España ocupa el último lugar de Europa en cuanto a prestaciones familiares se refiere. ¿Cómo puede ser que una familia con 14 miembros perciba al mes en Francia más de un millón de pesetas, en Alemania casi 300.000, o en Inglaterra más de medio millón..., mientras que en España nada? Los datos hablan por sí solos: en la última década, el crecimiento demográfico en España ha sido el más bajo del siglo. Esto implica la necesidad de un estudio a fondo, un estudio que busque causas y consecuencias: ¿por qué nacen tan pocos niños en España?; ¿ha dejado la población española de desear hijos?; ¿por qué el crecimiento poblacional español se debe casi exclusivamente a las migraciones?; ¿por qué hay tantas diferencias entre el crecimiento de la población española, y el resto de Europa?; ¿por qué se retrasa la edad media de la maternidad hasta casi los 31 años?; ¿por qué más del 50% de las mujeres no tiene intención de tener hijos en el futuro?; ¿qué factores provocan estos cambios?; ¿se trata totalmente de una evolución en la mentalidad de la sociedad, o puede el Gobierno hacer algo por cambiar la situación?; ¿por qué se separan y divorcian casi 90.000 parejas al año, una cifra que aumenta constantemente? |
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Son muchas las cuestiones que se plantean respecto a la familia, un tema que, aparentemente, abarca un aspecto privado de la vida de las personas, y que, sin embargo, tantas consecuencias trae a la sociedad, a la vida pública. Si es verdad que, como dicen las encuestas, la familia es la institución más valorada para la sociedad, ¿por qué acaba siendo maltratada e ignorada por la ley, incluso por nuestra propia Constitución? En este último sentido, fue especialmente interesante la ponencia de don Eusebio González, profesor de Derecho Tributario de la Universidad de Salamanca: La conexión de subordinación entre ordenamiento tributario y Constitución es evidente; según sea el tratamiento que la familia recibe en la Constitución, así será el tratamiento que el ordenamiento tributario habrá de dispensar a la familia. En la consideración tributaria de la familia, a nivel constitucional, entran en juego, al menos, tres principios: el principio de la igualdad de trato (art. 14), la imposición conforme a la capacidad contributiva (art. 31) y la protección jurídica de la familia (art. 39). ( ) Básicamente, los modelos ideados para estructurar las relaciones familia-Estado son tres, que lógicamente se corresponden con las tres grandes formas políticas de estructurar la sociedad. La primera, propia de la concepción liberal del Estado, sólo se preocupa de regular los derechos y deberes de los individuos aisladamente considerados; aquí, la ordenación de la familia es un asunto entre particulares (de Derecho Privado), respetando al máximo el principio de libre autonomía de la voluntad. Segunda posibilidad: el Estado reconoce la existencia de la familia como una forma de organización social anterior a él, y a partir de esto, o uno y otro discurren por cauces independientes, o el Estado asume la protección y tutela de la familia. Tercera: el Estado absorbe la organización familiar y la familia entra a formar parte de la totalidad de temas a regular por el Derecho Público. En España dijo también el profesor González, desde el año 1978 hasta 1991, el régimen fiscal se puede decir que era de persecución contra la familia, porque la suma de salarios o patrimonios provocaba un aumento brutal en los impuestos. Se perjudicaba a la institución familiar. No se trataba de una casualidad argumentó el profesor, era la coherencia de un partido que no creía en la institución familiar. A partir del año 96 comienza a protegerse un poco a la familia, pero es necesario mucha voluntad política para abordar este tema, y existe un atraso considerable en materia fiscal en detrimento de la familia. Don Eugenio Nasarre, Secretario Ejecutivo de Estudios y Programa del PP, declaró a Alfa y Omega que su partido presentó como compromiso electoral la elaboración y ejecución de un Plan Integral de apoyo a la familia a lo largo de esta legislatura. En estos momentos, el partido y los ministerios implicados están trabajando en él. Este plan tiene que comprender un avance en el mejor trato fiscal a la familia y la mejora en servicios fundamentales, como guarderías, apoyo a las personas que necesitan cuidados especiales, apoyo a la adquisición de la vivienda y una protección específica a las familias numerosas, por la especial contribución que realizan en estos momentos a la sociedad. |