RetrocesoA&ONº 267/5-VII-2001SumarioEl Día del SeñorContinuar
Domingo XIV del tiempo ordinario
Los obreros y el Reino

El evangelio de este domingo forma parte de un conjunto de exhortaciones de Jesús a un grupo de discípulos, a los que envía a anunciar la Buena Nueva del Reino, y conocido por eso con el nombre de discurso a los setenta y dos. En forma de discurso separado, esta misión de los setenta y dos aparece sólo en san Lucas.

Es un discurso vibrante, lleno de imágenes, dirigido hoy también a nosotros, discípulos en tantas ocasiones apáticos. Contiene una serie de notas que muestran el genio del evangelista, que no se limita únicamente a narrar. Estos discípulos, al igual que los Doce, no deben marchar ante Jesús sólo para buscarle alojamiento, como los mensajeros que Él envía cuando se decide a partir para Jerusalén; su misión es también predicar el Evangelio y preparar el camino al mensaje posterior de Jesús. El Maestro quiere, pues, personas implicadas en la gran tarea del anuncio e implantación del Reino.

El texto evangélico no indica a dónde envió Jesús a los discípulos, o dónde se encontraban en el momento de enviarlos, o cuál fue su actividad durante su ausencia. Este carácter conciso y esquemático, típico de tantos relatos evangélicos, quiere subrayar que la misión de estos discípulos no era otra cosa que la prolongación y la aplicación de la propia misión de Jesús.

Lógicamente, las exhortaciones de Jesús a estos discípulos no se limitarían a las escuetas indicaciones que se nos han conservado en los evangelios.

+Braulio Rodríguez Plaza
Obispo de Salamanca