RetrocesoA&ONº 269/19-VII-2001SumarioUsted tiene la palabraContinuar
CARTAS

EL VOTO CAUTIVO


Se considera como voto cautivo aquel sector del electorado que siempre votará a un partido determinado. Pero, ¿hasta qué punto es cautivo un voto? El católico cabal tiene a veces la sensación de no votar libremente. Dar el voto a un partido socialmente afín puede conllevar un cargo de conciencia; votar a otro, una sensación de traición a lo suyo . Nadie tiene por qué obrar en contra de lo más profundamente suyo : su conciencia. Pero, para lograr nuestro voto útil , que se les vote como el mal menor , los partidos grandes disponen de poderosos medios.

Si un partido es abiertamente anticlerical o sea, anticatólico y el otro lo es disimuladamente o según su conveniencia, ¿qué gana el católico con apoyarles? Nada. En el terreno político, las ataduras electorales se rompen en dos tiempos: la prioridad más urgente es recobrar la libertad inmediatamente después del proceso electoral; la siguiente es aprovechar al máximo los treinta meses siguientes; si no, cuando comience otra campaña, el voto útil volverá a ser considerado como cautivo. Es un tiempo higiénico en el que se debe ejercer una crítica rigurosa, razonada y eficaz, lo que puede significar organizarse, desarrollar asociaciones y lobbys , e introducir cuñas entre los nuestros los votantes católicos y los partidos.

Se oye poco la voz católica, porque se le ha privado de los medios propios que tenía. Y el voto y la voluntad política concreta del católico han sido anulados porque, por desidia nuestra, España ha sido ocupada por gobernantes que no reconocen como Señor a nuestro Dios. Estamos cautivos en Babilonia. Ésta es la verdad, punto de partida para nuestra liberación.

Alfonso Berthodano
Madrid

VOLUNTARIADO


Descálzate para pasar! te dicen. Es un lugar santo .Un mundo nuevo se abre a tus ojos. Vas para dar y te encuentras que sólo puedes recibir, porque no tienes nada. Recibes de aquellos que creías pobres. Mira su rostro, no tengas miedo, verás a Cristo en cada uno de ellos, el rostro de Cristo desfigurado por la Pasión. Ancianos, deficientes, niños, enfermos, todas las personas con enfermedades mentales que nadie quiere son recogidas. Quedas desnudo ante ellos por la impotencia. No sabes qué hacer, no puedes hacer nada.

En el silencio más profundo, e incluso en la debilidad de movimientos está toda la comunicación posible. Te has encontrado con el ser humano, en su esencia, en puro. Sintiendo cómo te tiemblan las piernas te acercas y, con suerte, te miran. Les sonríes, ¡e inmediatamente te es devuelta la sonrisa más hermosa! Con el precio tan elevado que entre las calles tiene, aquí es gratis; más aún, ansían la tuya para poder devolvértela. Sus movimientos temblorosos, repetitivos y rápidos se calman con sólo una caricia. Cógele la mano, y así le dirás todo, te dirá todo.

Sí, unos días allí es fácil, un voluntariado de un rato, pero ¿y toda la vida? Dar la vida por ellos, gastarse por ellos. Es duro, pero es seguir al que lo   hizo primero: Jesús. Y la recompensa, el ciento por uno ya se está dando aquí, porque los Hermanos de San Juan de Dios no tienen otra felicidad que la de estar con ellos. No necesitan más, porque ellos, porque Él, por medio de los más débiles, les dan todo.

Tu vida cambia, no puede quedar indiferente si has abierto los ojos y el corazón a ellos, porque te han desnudado y te han hecho ver la enfermedad que padeces, la más profunda. Y no vale dejarlo ahí, en el sentimiento más hermoso, en las ganas de ayudar que te entran, pero que no van más allá... Te han de llevar a transformar tu vida, a darte cuenta de la realidad más profunda de ti y de la vida, de donde procede todo.

¡Abre los ojos al mundo y no tengas miedo!

Ruth Valderrama
Madrid

LA ORACIÓN


El Papa nos ha recordado en su carta Al comenzar el nuevo milenio , la necesidad de la oración tanto personal como comunitaria. Nos llega a decir que los cristianos no podemos contentarnos con una oración superficial, incapaz de llenar la vida, porque esto nos podría llevar a ser unos cristianos mediocres, o peor aún, a ser unos cristianos con riesgo. Se hace necesario vivir como lo hacía Él. Para conseguir que este objetivo, aparentemente tan difícil, se haga alcanzable, es necesaria la oración, la identificación con Cristo por medio del diálogo íntimo con Él, poniéndonos en sus manos para que sea Él quien nos guíe, dejando de lado todo lo que nos pueda separar. Santa Teresa escribe a este respecto: No es menester más que amaros de veras y dejarlo de veras todo, para que Vos, Señor mío, lo hagáis todo fácil . Esta santa lo verá fácil después de muchos años de experiencia de oración personal y que ella definió como: Tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama.

Yo sé que se puede hacer oración en cualquier lugar y en cualquier momento, pero también creo, y es mi experiencia personal, que el lugar más idóneo para orar es ante un sagrario, en silencio no sólo exterior sino interior, donde ese estar a solas con quien sabemos que nos ama ; se puede dar. Pero ¿dónde están esos sagrarios? En mi ciudad, Valencia, y creo que en las demás también, las iglesias están cerradas a cal y canto a excepción de las horas en que se celebran las misas, y no son las horas más apropiadas para hacer oración personal. Sólo encuentro abiertas la catedral (llena de grupos de turistas que la visitan) y la basílica de la Virgen donde el continuo entrar y salir de fieles la hace también imposible. Mi pregunta, y al mismo tiempo mi propuesta, es la siguiente: ¿no se podrían establecer unos cuantos lugares de oración distribuidos por toda la ciudad? Si tanto se insiste en la necesidad de la oración, ¿cómo no se facilita la misma?

Enrique Llobet Gil
Valencia

DE LA BOTÁNICA A LA VETERINARIA


Siendo yo niño se educaba para la castidad por medio de los pistilos florales, y lo entendíamos bastante bien, y por medio de los libros escritos para estas cuestiones se nos aclaraban todas las dudas. Ahora explican la anatomía de los órganos sexuales, y a la juventud la adiestran para el acto sexual sin riesgo. Juegan con la sexualidad y la sexualidad se venga: embarazos de adolescentes no deseados, abortos, matrimonios rotos, etc. En consulta, todas las jóvenes me dicen lo mismo: Me siento sucia y con sentimiento de culpa . La depresión la podemos curar con Platón y prozac, pero el sentimiento de culpa lo lava la confesión. Es la confesión quien lava su suciedad y le da alegría. Fijaos en los mozos del pueblo cuando se confiesan: salen del confesionario riendo Dios los ha perdonado.

Pablo Lucas Estremera
  Madrid