RetrocesoA&ONº 269/19-VII-2001SumarioEspañaContinuar
La misión ad gentes y la Iglesia en España

La Comisión episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias ha publicado para el presente trienio un Programa de actividades con el fin de articular los distintos proyectos y acciones que deberían llevarse a cabo en orden a la animación y formación misionera de las comunidades cristianas. El primero de los proyectos en importancia y prioridad era publicar un documento sobre la responsabilidad misionera de la Iglesia en España. Ya en 1979 los obispos españoles hicieron una publicación análoga que ha servido como punto de referencia para la formación misionera de las Iglesias locales. En él se recogían las enseñanzas del Decreto Ad gentes del Concilio Vaticano II y de la Exhortación apostólica Evangelii nuntiandi.

Desde entonces han cambiado muchas cosas y la Iglesia nos ha enriquecido con nuevas enseñanzas misioneras. Se hacía necesaria una nueva reflexión por parte de los obispos para fortalecer el espíritu universal de nuestras comunidades, e incorporar las últimas publicaciones de la Iglesia universal como son la encíclica Redemptoris missio y los documentos pontificios Cooperatio missionalis; Ecclesia in America; Ecclesia in Africa; Ecclesia in Asia; y Novo millennio ineunte.

Durante dos años la Comisión episcopal y sus colaboradores más inmediatos han trabajado en este asunto. En su elaboración se han tenido en cuenta las aportaciones y sugerencias de los Delegados diocesanos de Misiones, de los Institutos y Congregaciones religiosas misioneras, del IEME, de la CONFER, y de teólogos expertos en Misionología. En este capítulo de colaboradores es justo significar la colaboración de monseñor Esquerda Bifet.

Está redactado en un lenguaje sencillo y propositivo, de manera que todas las personas que trabajan en la animación misionera de las parroquias y de las comunidades cristianas puedan entender su contenido y significación. A partir de estos primeros destinatarios, el documento está concebido como instrumento de formación en cualquiera de los ámbitos donde pueda y deba profundizarse en la responsabilidad misionera. Los contenidos más significativos son:

- Clarificación del concepto missio ad gentes y definición de los ámbitos donde esta acción de la Iglesia ha de ser atendida con prioridad. Distinción y complementariedad con otras acciones de la Iglesia, como es la nueva evangelización, o la llamada acción misionera con bautizados alejados de la fe.

- A la luz de la encíclica Redemptoris missio se analiza la responsabilidad misionera de la Iglesia en España, en los distintos ámbitos de la misión. España debe seguir siendo misionera en todo el mundo, sin desatender la missio ad gentes, que también puede realizarse ahora en nuestro país.

- Se formulan de modo articulado acciones y compromisos de la Iglesia en España en los campos de la animación, formación y cooperación misionera de las comunidades cristianas. Todo ello en y desde las Iglesias locales y con la colaboración de la Comisión episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias y su Secretariado.

Además de estos bloques temáticos, que vertebran el contenido, se descubren en su lectura elementos fundamentales de la formación misionera que permanecen en su interior dando consistencia al texto. Entre estos elementos destacamos aquellos que tratan de responder a las necesidades actuales de la animación misionera, y sobre los que los obispos han ahondado en su clarificación, como los referidos a la naturaleza y necesidad de la misión ad gentes ; a la responsabilidad de la comunidad cristiana en el anuncio del Evangelio; a la formación misionera en el proceso de iniciación cristiana de niños, jóvenes y adultos; a los nuevos ámbitos para la primera evangelización y para la llamada nueva evangelización; y a la comunión eclesial entre todas las instituciones que atienden a la animación y formación misionera en España.

La Iglesia en España tienen derecho a felicitarse por este nuevo servicio que recibe. Era necesario y urgente desvelar que las misiones sigue siendo tarea de todos, y no sólo de algunos especialistas , así como recordar que el espíritu misionero no se agota con una contribución económica, por muy generosa que sea. A partir de su publicación, las comunidades cristianas, parroquias, nuevos movimientos eclesiales, así como otros ámbitos de la vida de la Iglesia, pueden descubrir cómo la responsabilidad misionera y su cooperación eclesial vuelve a ser el mejor indicador de la vida de fe de los fieles que las integran. El documento fortalece, con datos y argumentos, que ciertamente la misión está aquí , pero desvela a su vez que no puede ser coartada egoísta para dejar de mirar a otras Iglesias más necesitadas y a otros continentes donde el 70 por ciento de sus habitantes aún no han tenido el don de conocer a Jesucristo. Sirva como dato adicional sobre su validez informar que la primera edición del texto se agotó en los primeros días y que, con toda urgencia, se está reeditando para atender todas las demandas.

Anastasio Gil García
Director del Secretariado de
la Comisión episcopal de Misiones