RetrocesoA&ONº 269/19-VII-2001SumarioLa fotoContinuar
Las vacaciones del Papa

Han sido sólo unos días, pero Juan Pablo II los ha aprovechado a tope para descansar a su manera. Quienes le vieron llegar al Valle de Aosta, con tres maletones cargados de libros sobre Armenia (país que visitará pastoralmente en fechas próximas), entienden bien el relativo descanso vacacional del Papa. Quiso sobrevolar, durante un buen rato, el Cervino y el Mont Blanc; se ha perdido por los vericuetos de la montaña, por encima de los 2.000 metros, y cada día ha podido, como en la foto, acoger a la madre montañera que le ofrece su hijo para que lo acaricie y lo bendiga, al pastor con el que charló el año pasado "¡Le encuentro en forma, Santo Padre! ", a los niños que le regalan sus dibujos, al pescador de truchas, al matrimonio que cada mañana recoge setas para el Papa. Mañana viernes concluye sus cortas vacaciones, durante las que ha rezado mucho y, como ha revelado Joaquín Navarro Valls, España, flagelada por la bárbara violencia de ETA, ha tenido un lugar muy especial en la oración del Papa . Juan Pablo II ha pedido noticias sobre los últimos salvajes atentados del grupo terrorista vasco, y ha puesto a las víctimas, a sus familiares, y la preocupación de España, en las manos de Dios