|
|
|
|

|
Ponemos en manos de la Virgen las esperanzas de paz y de justicia del mundo. En particular queremos recomendar a la intercesión de la Virgen las vidas de tantos jóvenes que son víctimas de la absurda violencia en curso, desgraciadamente, en diversos países, como testimonian las noticias de Tierra Santa. Entre ellos, un recuerdo especial va a los niños implicados en los conflictos armados. En unos cincuenta países, muchos menores viven en medio de conflictos o de situaciones de posguerra. Son víctimas de reclutamiento forzado y de abusos de todo tipo; no pueden ir a la escuela, son separados de sus padres y sometidos a violencias físicas y psicológicas. Invito a la comunidad internacional a incrementar los esfuerzos para proteger y rehabilitar a cuantos viven en situaciones tan dramáticas. ¡Que los niños, el futuro y esperanza de la Humanidad, crezcan lejos del azote de la guerra y de toda forma de violencia! (3-VI-2001) |