RetrocesoA&ONº 264/14-VI-2001SumarioDesde la feContinuar
Teatro: ¿Qué tal, cariño?, de Santiago Moncada, en el Fígaro
Una pregunta mucho más que curiosa
No es la primera vez que Santiago Moncada tiene espléndidas ideas teatrales: aquí se le ocurrió aprovechar a tope nada menos que ese instante indefinido en que no se sabe si una persona ha muerto ya, o todavía no. Y, como un instante puede ser toda una vida, monta una obra, a la vez divertida y muy seria, sobre lo que en ese instante fugaz, o tal vez no tanto, pasa por la cabeza de los cuatro personajes de la obra: dos matrimonios, a decir poco, curiosos; sobre cómo les fueron las cosas, y sobre cómo podrían haberles ido... ¿Qué habría pasado en la vida de cualquiera de nosotros, si, en un momento concreto, hubiéramos decidido actuar de manera distinta a como lo hicimos? Es una pregunta bastante más que curiosa. No es extraño que para Santiago Moncada, que se la hizo y se puso a escribir, ésta sea una de sus obras predilectas: es un auténtico rizar el rizo del juego escénico.

Otro tanto le ha ocurrido, sin duda, a Ángel Luis Yusta, a la vez director, protagonista y hasta autor de la letra y de la música de la canción que ilustra la comedia; es uno de esos todo terreno de la escena, con un idealismo y un entusiasmo admirables. Desde que esta obra se estrenó, hace ya quince años, no ha perdido ni una brizna de su frescura y de su interés humano. El público se divierte de lo lindo y, como sin darse cuenta, se ve obligado a reflexionar cuando escucha preguntas como: ¿Hay que decir la verdad, o se puede hablar como de costumbre? O afirmaciones como ésta: Siempre somos sinceros con quien no nos importa...

Muy bien los cuatro intérpretes: Ángel Luis Yusta, chispeante, desternillante a veces, Tania Ballester, Sarah Sanders y Andrés Resino. Todos los días no se tiene a Jardiel y Coward juntos, y bien interpretados, como durante esta hora y media en el madrileño Teatro Fígaro...

M.A.V.