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No se nos vaya a olvidar


La refrescante foto del señor occidental, en medio del asfixiante calor que hace, es verdad; pero las otras tres fotos, nada refrescantes, sino verdaderamente angustiosas, también son verdad. Por desgracia, muy verdad: son miles las criaturas que, en vez de juguetes, tienen en sus manos armas o, si no las tienen, se quedan embobados ante los soldados que las tienen, y que desgraciadamente las utilizan. Son muchos miles más, a lo largo y ancho del universo mundo, los niños y niñas condenados, no se sabe con qué derecho ni por qué razón, a hurgar en los estercoleros, por los que rondan los buitres, a ver si consiguen algo que les ayude sencillamente a sobrevivir. Aunque sea inhumanamente, a lo que no hay derecho, pero sobrevivir como sea... Es bueno recordarlo en época de anuncios y de fotos refrescantes |