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Benjamín R. ManzanaresRemembranZa es el relato de 1.100 años de historia de la Iglesia zamorana. Entre las obras de arte hallamos algunas tallas y retablos desconocidos para el gran público. La poesía de Claudio Rodríguez hace de hilo conductor de la edición de este año. Esta Iglesia diocesana, surcada de este a oeste por el padre Duero, celebra sus once siglos de historia desde su fundación por su primer obispo san Atilano. Con esta pequeña, pero bellísima, colección del rico acervo artístico y documental de esta Iglesia afirmó el obispo de Zamora, monseñor Casimiro López, deseamos hacer memoria de un rico y fecundo pasado en el incomparable marco de esta iglesia madre. Nos ofrece un justo homenaje a nuestros antepasados en la fe, y nuestra debida acción de gracias al Señor que conduce en los siglos la historia del Hombre. Esta IX edición de Las Edades del hombre supone un acontecimiento, largamente anhelado y minuciosamente preparado por la Fundación, por la diócesis y por la ciudad, junto a instituciones y empresas. |
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RemembranZa comienza en la iglesia del Camen de San Isidoro, que nos introduce en el tema Tierra. Los epígafres Las piedras que nos fecundan, Fundamentos, Santos Patronos y Obispos en su cátedra hablan de los primeros cristianos de la provincia. Destaca aquí el Bote de Zamora (siglo X), un pequeño bote de marfil de estilo califal. El último apartado, Aquellos franceses, da a conocer los dos grandes monasterios del Císter que pertenecieron a la diócesis.
Pasamos al museo catedralicio, dedicado a la evangelización bajo el lema Agua. En Iglesias y conventos conocemos a los hombres que habitaban a orillas del Duero, y que fundaron las primeras comunidades cristianas. Aquí vemos la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave. Las numerosas iglesias y conventos esparcidos por la provincia muestran el esplendor de esta Iglesia en los siglos XI, XII y XIII. La labor evangelizadora de misioneros zamoranos en América y Filipinas queda reflejada en el apartado Mar por medio. En Fuego se recoge el aspecto etnográfico de la diócesis, y es que Zamora ha sabido consevar sus costumbres y fiestas populares; los carochos, el zangarrón o las romerías. A esto hay que añadir la impresionante Semana Santa zamorana, o la fiesta del Corpus. Llegamos finalmente a la catedral, con Aire, donde se recorre la vida de Jesús, su pasión, muerte y resurrección. El Resucitado (siglo XVI) de Ambrosius Benson, una maravillosa tabla de la catedral de Burgos, cierra la exposición. Para el Comisario de la exposición, don Antonio-Ignacio Meléndez Alonso, Secretario General de la Fundación Las Edades del Hombre, el visitante descubrirá ante sus ojos obras de primerísima calidad. Por nombres de autores, encontramos un elenco de firmas de altísima calidad: desde anónimos flamencos como , de Toro, hasta Gregorio Fernández, Luis Salvador Carmona, los escultores toresanos, Esteban de Rueda, Antonio Tomé, Narciso Tomé |
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Desde el disfrute sosegado de tanta belleza expuesta, el visitante podrá introducirse en las raíces de nuestra identidad, descubrir el arraigo del cristianismo en la historia y en la vida de los hombres de estas tierras. Mas la evocación del pasado nos lleva a desear seguir ofreciendo al hombre y a la sociedad actual el Evangelio de Jesús, que es mensaje de salvación y motivo de esperanza, añadió el obispo de Zamora.
Para monseñor Llorente, lo que se persigue es que, a través de obras artísticas, documentos, etc, se dé a conocer la historia de nuestra Iglesa, sus gentes y pueblos, ya que ha habido una integración muy rica entre Evangelio, sociedad y cultura. Esta exposición supone también un nuevo reto para la necesaria nueva evangelización, teniendo en cuenta el rico y fecundo pasado de nuestra Iglesia diocesana. El Presidente de la Junta de Castilla y León comentó la altísima calidadde esta exposición tanto por la belleza que la catedral muestra en su conjunto como por las piezas seleccionadas. El esfuerzo ha merecido la pena porque ha significado recuperar nuestro patrimonio. Estos días se ha dado a conocer una solicitud de la celebración de una edición extraordinaria de Las Edades del Hombre en Nueva York. Por ahora, y muy cerca de nosotros, quien quiera conocer la identidad de su pueblo, su historia y la fecundidad que producen siempre la relación del Evangelio, la cultura y la sociedad no debe perderse RemembraZa. |