RetrocesoA&ONº 265/21-VI-2001SumarioAqui y ahoraContinuar
Tristeza y agradecimiento de la diócesis
Los cartujos dejan Jerez
El Capítulo General de la Orden cartujana, celebrado en la Grande Chartreuse (Francia)
del 13 al 27 de mayo pasado, ha tomado la decisión de clausurar la comunidad de cartujos de Jerez
—Cartuja de Nuestra Señora de la Defensión— y proceder al traslado de sus miembros
a otras casas de la Orden. Los monjes de la Cartuja de Jerez han sido destinados a reforzar
otras comunidades de España y el extranjero y han donado al Obispado
de esta ciudad los bienes e inmuebles de los que era propietaria
B. R. M.

El Capítulo General de la Orden cartujana ha decidido reducir en dos el número de casas abiertas en Europa, con la mirada puesta en una mejor distribución de las personas y para sostener las recientes fundaciones y proyectos de Brasil, Argentina, Corea y Filipinas, como señala el Prior de la comunidad jerezana, en una carta dirigida a las autoridades, bienhechores, y a todos los ciudadanos de Jerez.

El Prior de esta comunidad justifica esta resolución en base a un doble reto: Por una parte, el deseo de responder a las insistentes llamadas que el Santo Padre viene haciendo a las Órdenes contemplativas para que nos hagamos presentes en los países del tercer mundo y pongamos nuestros propios carismas a disposición de las jóvenes y dinámicas Iglesias locales; y, por otra parte, la Orden quiere mantener a un nivel óptimo tanto la observancia regular como la formación de los novicios en los monasterios de nuestra vieja Europa. El Prior señala la dificultad de lograr estos objetivos con unas comunidades que decrecen numéricamente, triste consecuencia de la sociedad materializada en que vivimos, que día tras día va perdiendo sus puntos de referencia y su propia religión, añade.

El proceso se llevará a cabo de forma lenta y ordenada, en estrecha colaboración con el Obispado y con la Consejería de Cultura de la Junta, responsable del monasterio, según destaca el Prior en la citada carta. Una de las consecuencias de esta decisión es la donación que la Orden hará al Obispado de la totalidad de los bienes muebles e inmuebles propiedad de la comunidad. En esta carta se destacan igualmente las excelentes relaciones de la Orden con el Ayuntamiento y con la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía. En esta línea, en la misiva, el padre Prior aclara cómo la comunidad de la Cartuja de Jerez, como tal, se va a disolver no por causa del turismo, ni por falta del calor de los jerezanos, ni tampoco por falta de generosidad de sus miembros que, a pesar de sus limitaciones, viven sus observancias con gran paz y caridad fraterna. No. Va a desaparecer sencillamente para poder ofrecer nuestro género de vida a otros hermanos nuestros más necesitados. Como dice san Juan: "No hay mayor amor que el de dar la vida por el amigo".

COMUNICADO DEL OBISPADO


El Obispado ha difundido un comunicado en el que lamenta la marcha de los monjes cartujos, a pesar de las gestiones llevadas a cabo ante el Ministro General de la Orden, Marcellin Theeuwes, y ante el Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida consagrada y Sociedades de vida apostólica, cardenal Eduardo Martínez Somalo. Según se destaca en este comunicado, finalmente han pesado más la exigencia de reorganización interna de la Orden ante la escasez de vocaciones existente en Europa y la necesidad de mantener su presencia en países donde sólo cuentan con una casa.

Desde el Obispado de Asidonia-Jerez expresamos nuestro sentimiento de tristeza por la marcha de la querida comunidad de la Cartuja de la ciudad de Jerez, pero a la vez deseamos testimoniar públicamente nuestro agradecimiento a todos los padres y hermanos cartujos que, durante los siglos pasados, y fundamentalmente durante estos últimos cincuenta y tres años de presencia entre nosotros, han sido referencia de vida evangélica en la más estricta observancia de la Regla de san Bruno. En este comunicado, asimismo, se valora el incalculable bien a la Iglesia y a la sociedad jerezana que se ha derivado de su vida retirada en silencio, oración y sacrificio.

El Obispado destaca también su gratitud ante la generosidad manifestada por la comunidad cartujana que, conociendo las limitaciones de medios de que dispone nuestra joven diócesis, ha querido donar a la misma la totalidad de bienes muebles e inmuebles que le fueron legados por instituciones eclesiásticas y bienhechores de la provincia.

Para que el recuerdo de esta comunidad se mantenga vivo, se ha decidido dar el nombre del fundador de la Orden a una de las parroquias de nueva creación en la ciudad de Jerez. El comunicado concluye recordando la urgente necesidad que tiene la Iglesia de vocaciones sacerdotales y religiosas.