RetrocesoA&ONº 265/21-VI-2001SumarioDesde la feContinuar
Con ojos ...de mujer
En el corazón de Madrid
No creo en las casualidades. Que se bendiga un santuario, en el corazón de Madrid, construido por un movimiento entre cuyos lemas se encuentra Schönsta- para la Iglesia, la Iglesia para el mundo, el mundo para la Santísima Trinidad, y que la bendición se realice el domingo de la Santísima Trinidad, no es mera coincidencia. Que el santuario sea un pequeño lugar recoleto, en la esquina de un precioso jardín, rodeado de árboles, plantas y flores, tampoco lo es. Que estuvieran en el acto representantes de otras realidades eclesiales, así como de otras regiones y países, no es sino el reflejo de lo que este lugar quiere ser: un encuentro en el corazón de Dios Padre a través de María.

Éste no es un santuario al uso. Aquí no se ha producido ningún hecho extraordinario, ninguna curación milagrosa. Aquí, los milagros son pequeños, personales, de andar por casa…; pero, a la vez, inmensamente grandes. Se recibe la gracia del cobijamiento, del arraigo; el milagro de la transformación, que nos lanza al envío apostólico.

Si tienes el corazón dolorido, ven y siéntate; Ella te cobijará, te confortará y te hará sentir la Paternidad de Dios. Si tu interior está lleno de telarañas que te impiden seguir a Cristo, ven y siéntate; Ella lo transformará para que puedas hacer el camino con su Hijo. Si tienes el corazón arrugado, por la dureza de la misión, ven y siéntate; Ella invocará al Espíritu para que tu apostolado sea firme y alegre. Si tienes el corazón agradecido, ven y díselo; a todas las madres les gusta que las quieran. María te espera…, en el corazón de Madrid.

Carla Díez de Rivera