RetrocesoA&ONº 265/21-VI-2001SumarioMundoContinuar
Habla el cardenal ucraniano greco-católico Lubomyr Husar:
Los ortodoxos rusos tienen miedo
Los ortodoxos rusos no quieren que el Papa vaya a Moscú porque tienen miedo. Los obstáculos que ponen son excusas. El Patriarca Alejo II está en manos de los grupos ortodoxos nacionalistas, extremistas y fanáticos. El cardenal ucraniano Lubomyr Husar, en estas declaraciones concedidas a Fides, es muy claro. Los gestos de este monje, que desde hace unos meses es el guía espiritual de los greco-católicos de Ucrania al haber sido nombrado Arzobispo Mayor de Lvov, no tienen nada de diplomáticos.

La Iglesia ortodoxa obediente a Rusia ha pedido que el Papa no vaya a Ucrania. Acusa a los greco-católicos de violencia contra los ortodoxos. El arzobispo greco-católico responde: Están desesperados. Tienen miedo a que venga el Santo Padre. Nosotros somos capaces de hacer un diagnóstico profundo de su preocupación. Las culpas de los greco-católicos en Ucrania occidental, y el proselitismo católico en Rusia son excusas.

El Patriarcado de Moscú —añade— está bajo presión, condicionado por los fanáticos, tradicionalistas y religiosos. Basta ver cómo ha sido duramente atacado Alejo II después de que, en Estados Unidos, reconociera ante los judíos que la Iglesia ortodoxa les tenía que pedir perdón.

En estos momentos Ucrania atraviesa graves problemas sociales, económicos y políticos, que vieron la punta del iceberg con las protestas populares contra el Presidente Leonid Kuchma, a quien se echó la culpa del asesinato de un periodista.

La situación en Ucrania es muy seria y compleja, pero no es trágica —explica el cardenal—. Son los dolores propios de la transición de un pasado comunista a un futuro democrático. Tiene que salir todo el pus del cuerpo político ucraniano. No será ciertamente la última crisis. Habrá otras. Ahora bien, espero que permanezcan en los márgenes de la racionalidad, que no haya locos que se pongan a lanzar la revolución.

Por lo que se refiere a sus esperanzas para la visita pontificia, el cardenal ucraniano espera que el Papa dé esperanza a nuestro pueblo. Estoy muy contento, pues la visita será cubierta por la televisión para toda Ucrania. Lo que dirá el Papa a los ucranianos no creyentes es más importante que lo que nos dirá a nosotros.