|
|
|
|
|
GRACIAS POR TODO, PADRE BIDAGOR
El pasado día 13, festividad de San Antonio de Padua, ha fallecido el padre José Ramón Bidagor Altuna S.J., insigne y obediente hijo de la Compañía de Jesús, que tantos santos ha deparado a la Santa Madre Iglesia Católica. Orador encendido, eminente escritor, guía de muchas almas, consejero espiritual de los Discípulos de los Corazones de Jesús y María, director de la Congregación Mariana de la Asunción y de San Ignacio de Loyola, a la que, con gran alegría y espíritu de servicio, tantos matrimonios católicos han pertenecido y pertenecen. Han sido numerosísimas la tandas de Ejercicios Espirituales dirigidas a religiosas, en conventos de clausura, así como a matrimonios y jóvenes, a lo largo de sus años. Su mente clara se traducía siempre en sabios consejos. Su vida dedicada al Señor y consagrada a la Santísima Virgen, a la que amaba apasionadamente, nos ha servido a todos los matrimonios para acercarnos a Dios, paso a paso, en una trayectoria firme y segura siguiendo el Magisterio Pontificio de la Iglesia. Queremos hacer público nuestro cariño y agradecimiento a él. Que desde el cielo nos siga guiando en nuestro peregrinar por este mundo. Gracias por todo, muy querido padre Bidagor. Los Presidentes de la Congregación |
|
UNA PENA DE MUERTE
En estas fechas en que los medios de comunicación están muy sensibles a la aplicación de la pena de muerte en otros Estados y a las graves consecuencias que acarrea la falta de una defensa jurídica competente del acusado, no podemos por menos de clamar justicia por aquellos no nacidos a quienes diariamente se les ejecuta la pena de muerte, siendo indiscutiblemente indefensos e inocentes, y sin disponer de una defensa jurídica con anterioridad a su ejecución. La vida del ser humano tiene el mismo valor en cualquier fase de su desarrollo, desde su concepción hasta su extinción natural. Mª Teresa Segura Ferns |
|
LA EUTANASIA AYER Y HOY
La decisión holandesa de autorizar la eutanasia activa, que permite ejercerla en el caso de pacientes incompetentes que hayan formulado una declaración escrita que autoriza poner fin a su vida, cuando el médico expone que existe en el enfermo un sufrimiento duradero e insoportable, que no exige siquiera que la enfermedad sea terminal, ha servido para convocar las aspiraciones de la llamada progresía española, que considera necesario que se establezca tabién entre nosotros, quizá olvidándose de que la eutanasia constituyó en su día una de las mayores lacras del régimen nazi alemán, siguiendo la línea propugnada en el Mein Kampf de Adolfo Hitler en el sentido de llegar a la eliminación de los enfermos incurables, eliminación que en 1939 comenzó a llevarse a la práctica de acuerdo con un escrito del propio Führer dirigido al Reichleiter Bouler y al doctor en medicina Brandt, para que, ampliasen la autoridad de determinados médicos de manera que, tras la valoración crítica del estado de los considerados enfermos incurables, se les otorgara una muerte misericordiosa. El programa eutanásico del nacionalsocialismo germano perduró hasta 1941, y a lo largo de sus dos años de vigencia condenó a muerte a un total de setenta mil personas, en aras a la eliminación de la llamada existencia indigna de los enfermos supuestamente incurables, e incluso también de los mentales. Y si la actuación de Hitler y sus secuaces fue criminal, ¿por qué la de ahora en Holanda tiene que parecernos progresista y benóvola? José Manuel Gordillo Parga |
|
A los desastres ecológicos y políticos que vienen arrastrando algunos países, una vez más la naturaleza en sus incontroladas manifestaciones ha dejado caer todo su peso en naciones como la India, El Salvador o Mozambique, entre otras, las cuales han sufrido terremotos, inundaciones y desastres que han causado destrucciones graves en todos los sentidos. A toda esta panorámica, ampliamente difundida por la prensa y la televisión, hubo una correspondencia de ayuda y colaboración universales, tanto por parte de organismos oficiales, instituciones y público en general, en lo que a España se refiere, que han logrado mitigar unas primeras operaciones asistenciales, si bien, pasados los primeros momentos, parece que la ayuda necesaria, que es cuantiosa, ha pasado ya a un segundo lugar. Esto demuestra que esa tan cacareada solidaridad internacional carece de un fundamento realmente sólido, y pudiera pensarse que, en la mayoría de los casos, lo que existe es un sentimentalismo momentáneo, derivado de las primeras informaciones o visiones televisivas, que dan lugar a la organización de grandes concursos, espectáculos variopintos (pasarelas, musicales, cenas benéficas, etc.) y en los que surgen las ofertas millonarias de gente conocida, empresas comerciales, etc. Lo natural sería aportar los donativos, en las listas de suscripciones generales, sin alardes de publicidad. Además, estas acciones de multiplicar actos en pro de los países que solicitan nuestras ayudas, resultan en muchos casos una ofensa hacia la dignidad de los que sufren. Hoy, la donación pura, amplia y desinteresada ha quedado relegada a los compromisos fundamentalmente religiosos o a grupos sociales minoritarios. Lo demás, salvo casos que siempre existen, y tratándose de compromisos masivos, la solidaridad es pura entelequia o momentáneo sentimiento. Francisco Javier Vilas Durán |