RetrocesoA&ONº 266/28-VI-2001SumarioLa vidaContinuar
Libros de interés

No hay mejor testimonio que el propio ejemplo, ni mejor ejemplo que la propia autocrítica: Manuel Ortuño Morente, Director General de la empresa líder en España del sector de servicios a líneas aéreas, es uno de esos admirables empresarios jóvenes convencidos de la sabiduría del viejo adagio castellano Una cosa es predicar y otra dar trigo. En estas 130 páginas de Rompiendo barreras, que acaba de editar EUREST, da trigo. Lo certifica en el prólogo Doménec Melé, profesor del IESE, cuando escribe: Se diría que es un libro escrito con sentido de urgencia, para difundir lo que el autor entiende que puede servir a otros.

Servir a otros: ahí está el intríngulis y la verdadera madre del cordero, la prueba del nueve más eficaz e incontrovertible. Manuel Ortuño, en su reflexión autocrítica, cita admirativamente la frase de Tom Peters: Eso de que después de la tempestad viene la calma era antes. Si tiene usted sensación de calma, es porque se encuentra en el ojo del huracán. En este revolucionario ojo del huracán, late con fuerza —no podía ser de otro modo en un empresario cristiano— la libertad humana. Las regulaciones de la empresa han de hacerse compatibles con esa libertad que rompe viejos tópicos. Nadie debe sentirse un mero elemento de producción, y todavía hay otra libertad más honda, la de elegir para actuar bien, para servir a los demás. Romper barreras, como dice el título, exige libertad y responsabilidad. Es un libro que habla con valentía y sin tópicos sobre los verdaderos valores éticos en la vida y en la actividad empresarial.

Asistimos actualmente al nacimiento de la nueva cultura cibernética, que está transformando de raíz nuestro sistema de valores y de relaciones. Como en todo lo que surge con fuerza, se detectan en esta nueva cultura luces y sombras. Si la fe cristiana quiere actuar en ella con eficacia, lo primero que tiene que hacer es conocerla y amarla. Estas páginas, significativamente escritas por una religiosa, que además es profesora de Filosofía y Literatura, y que la BAC acaba de publicar con gran sentido de la oportunidad, quieren ser, y son, una invitación cálida y lúcida al diálogo verdadero de la fe con la cibercultura de nuestro tiempo. Como en todas las actividades humanas, el rostro del Señor está presente en esta nueva cultura. Se trata de saber encontrarlo yendo más allá de las orejeras meramente formales de la tecnología. Sor María Dolores de Miguel Poyard, religiosa de Jesús María, ha titulado por eso estas inteligentes páginas Con el Señor en la cibecultur@. Retos y esperanzas. No en vano la comunicación tiene que ser fuente de fraternidad, y la técnica tiene que estar al servicio de los más necesitados. En esta red, el pez grande no puede seguir comiéndose al chico. Es un gozo que el epílogo de este libro sea un Salmo desde la red del Señor.