RetrocesoA&ONº 249/1-III-2001SumarioDesde la feContinuar
Sacerdotes seculares españoles en Iberoamérica
Al servicio de la única Iglesia
Escribe para los lectores de Alfa y Omega el Director del Secretariado de la Comisión episcopal
de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la Conferencia Episcopal Española
La Jornada del Día de Hispanoamérica, que desde el año 1959 viene celebrándose en España el primer domingo de marzo, tiene por objeto recordar a la Iglesia española el compromiso misionero con Iberoamérica, iniciado con la primera evangelización. Este año la Comisión episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias ha propuesto como lema Id… al encuentro de nuestros hermanos en América. Para su celebración ha publicado un folleto con material e información suficiente para ayudar a las comunidades y parroquias a la preparación y celebración de la Jornada. El lema hace referencia a la realidad del encuentro que es tan evangélico y misionero. Lo evoca el Papa en la Exhortación Apostólica Ecclesia in America.

SACERDOTES DIOCESANOS AL SERVICIO DE LA MISIÓN


El impulso misionero del clero español ha tenido especial significación con las Iglesias particulares de Hispanoamérica, que han acogido e integrado en sus presbiterios a los sacerdotes diocesanos que, sin perder la incardinación de origen, han partido para colaborar en el quehacer pastoral de estas Iglesias más necesitadas. Entre las instituciones que han canalizado esta cooperación eclesial deseamos mencionar la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA). La historia de esta generosa cooperación de la Iglesia española con las Iglesias hermanas de Iberoamérica comenzó con la llegada de los primeros 5 sacerdotes diocesanos a diócesis del continente americano. Desde entonces han partido 2.132 sacerdotes de todas las diócesis españolas. La nota específica de estos misioneros respecto de los demás la descubrimos en un manuscrito de monseñor Romero de Lema, principal impulsor de esta iniciativa de la Iglesia española: Se trataba de sacerdotes diocesanos con esta vocación misionera específica, principio fundamental y muy importante. La OCSHA como tal no enviaba al sacerdote, sino el obispo propio al obispo que lo recibía para la misión; en términos canónicos: El obispo "a quo", al obispo "ad quem"...

El cardenal Pironio valora esta cooperación de los sacerdotes españoles en los siguientes términos: Puedo asegurar que, en la gran mayoría de los casos, los sacerdotes han sido generosos servidores del pueblo de Dios y fieles colaboradores de los obispos en la proclamación del Evangelio y en la construcción de la comunidad eclesial; han sabido insertarse en las Iglesias locales y en las diferentes culturas de los pueblos… He conocido sacerdotes (podría aquí citar sus nombres) que han sido entre nosotros (y lo siguen siendo) verdaderos "hombres de Dios", testigos ardientes y concretos de su amor en medio de nuestro pueblo pobre, y cotidianos y luminosos profetas de aquella "esperanza que no falta".

En la actualidad, de los 1.089 sacerdotes seculares españoles que trabajan en Hispanoamérica, 449 lo han hecho acogiéndose al servicio de la OCSHA, que garantiza la incardinación y pertenencia al presbiterio de la diócesis de origen y la inserción sacerdotal y pastoral en la diócesis a la que van. Estos sacerdotes:

- Tienen en la comunión con el obispo y presbiterio de su diócesis de origen el fundamento de su peculiar situación eclesial. El obispo debe reconocerlos como colaboradores cualificados de su misión universal. El presbiterio debe buscar modos de significar y desarrollar esta comunión: oración, escucha, información, comunicación de bienes, etc.

- En su diócesis de destino, son agentes de comunión eclesial por la fidelidad al obispo y por la inserción en el presbiterio y en la comunidad. Al mismo tiempo que sirven, recogen las realidades eclesiales que allí descubren y comparten, para aportarlas como enriquecimiento de la Iglesia de la que proceden.

JORNADA DE LA IGLESIA EN ESPAÑA


La Jornada de este año tiene como fin de dar gracias a Dios por el don que ha concedido a la Iglesia española con la OCSHA, en cuanto instrumento para mostrar la dimensión universal de la Iglesia diocesana y, a la vez, para llamar a la puerta de las comunidades cristianas para que se abran a una mayor cooperación personal con otras Iglesias.

De hecho, actualmente hay sacerdotes seculares de casi todas las diócesis españolas en Iberoamérica incorporados a la OCSHA. Desde los 45 presbíteros de la diócesis de Burgos, dispersos por todo el continente americano; a éstos hay que añadir los 24 de Toledo, los 20 de Calahorra o los 22 de Madrid. Sin embargo, las nuevas aportaciones proceden de las diócesis más jóvenes como son Getafe y Alcalá de Henares. En los últimos años la salida de sacerdotes diocesanos ha sido más pobre en cuanto al número, pero más rica por la juventud de los que han marchado, como es el caso de un significativo grupo de Sigüenza-Guadalajara. A pesar de todo, el relevo es el principal reto que tenemos con los sacerdotes que han partido y con las mismas diócesis que nos lo demandan

Algunos de los que han partido han sido promovidos al episcopado. En estos casos, la encomienda de una Iglesia particular hace de estos 11 españoles obispos unos misioneros, para toda la vida, en el país donde habían llegado como sacerdotes para servir a la Iglesia con los más necesitados.

Cada año, la Iglesia en España hace un nuevo esfuerzo colaborando con la OCSHA para responder a algunas de las necesidades personales de estos sacerdotes, especialmente las referidas a su formación sacerdotal y a su atención sanitaria. Es preciso recordar que la mayoría de ellos viven en sus parroquias de las ayudas que les llegan desde la diócesis de origen, desde la familia y amigos, o desde la OCSHA. Necesitan de nuestra generosidad para poder atender a sus necesidad más fundamentales como personas y como sacerdotes.

Desde esta páginas deseo agradecer a quienes puedan generosamente colaborar con esta causa. La colecta del año 2000 fue de 8.751.001 pts. a las que añadimos los donativos particulares de 3.001.739.

Anastasio Gil García