RetrocesoA&ONº 250/8-III-2001SumarioEn portadaContinuar
Encuesta Alfa y Omega sobre la enseñanza
Libertad para educar
La semana pasada les ofrecíamos la primera parte de la encuesta sobre la situación actual de la enseñanza,
incluída la de la Religión, que Alfa y Omega ha realizado entre numerosos especialistas.
Conscientes de la importancia de algo tan vital para el futuro de toda sociedad
como es la educación, ofrecemos ahora la segunda parte:
1) A su juicio, ¿qué aspectos positivos tiene el sistema educativo español?
2) ¿Qué lagunas advierte en nuestro sistema educativo respecto a la formación integral del alumno?
3) ¿Cómo valora la situación actual de la enseñanza de la Religión?

ÁNGEL ASTORGANO, SECRETARIO GENERAL DE FERE


1) Cuando, al final de la década de los ochenta, la escuela española recibe de la Administración educativa el encargo de analizar el Libro Blanco sobre la reforma del sistema educativo, las primeras reacciones fueron dispares. Pero en educación las respuestas rápidas y poco pensadas no son adecuadas. La propuesta era un desafío importante para nuestra escuela y se hacía necesario reflexionar con profundidad sobre el alcance, la estructura, los contenidos y la metodología del nuevo sistema.

En aquellos primeros momentos, la escuela concertada asumió el reto de la novedad. Tanto en el debate, en el que se participó desde el primer momento y a lo largo de él con varios seminarios, como en la preparación y concienciación de directivos y profesores, que fue un objetivo rotundo en aquellos años, o como en el acompañamiento para la transformación de los centros, se ha participado decisivamente para conseguir que el nuevo sistema educativo sea una realidad lo más favorable posible para nuestra escuela.

El nuevo sistema educativo está aportando posibilidades a los educadores que no deben perder relieve cuando se resaltan las partes más criticables de la misma. Es cierto que el texto oficial puede adolecer de una visión excesivamente inmanente, pero no es menos cierto que posibilita que cada centro trascienda esa visión con proyectos curriculares singulares. Es también probado que su propuesta axiológica no va mucho más allá de los valores situacionales; no obstante, habrá que aceptar que, por primera vez, los valores y las actitudes correspondientes forman parte, con la misma categoría curricular que los conocimientos y destrezas intelectuales, de los contenidos programables, ya que los contenidos oficialmente propuestos son mínimos, con el fin de permitir ampliaciones y complementaciones derivadas de un Proyecto Curricular de Centro singular o diferenciado.

2) Junto a la posibilidad, ya descrita, de que los proyectos curriculares ofrezcan, a partir de los currículos oficiales correspondientes, los contenidos más adecuados, ya sean conceptuales, actitudinales o procedimentales, es necesario que el propio sistema contenga los elementos de animación educativa básicos para motivar y estimular a los alumnos, como para ilusionar e incentivar al profesorado.

Entre esos elementos de animación educativa para los alumnos, citaría los tres siguientes, que en el tiempo se han convertido en lagunas del sistema:

- Una evaluación estimuladora, que, a la vez que indica la consecución de los correspondientes objetivos y la superación de los conocimientos básicos, anime y motive, en unos casos al logro de metas más altas, y en otros a la realización de la recuperación necesaria. En este aspecto, normativas como la promoción automática cercenan cualquier tarea de superación y mejora.

- Las diferencias de los alumnos ante la consecución de objetivos similares exigen una atención a la diversidad cuidada y programada. Diversidad que empieza por una optatividad real y no ficticia, como se está dando, y que sigue con diversificaciones curriculares adecuadas a cada situación. Esto supone profesorado de apoyo suficiente para llevar a cabo esas tareas.

- La atención a la diversidad funcionará cuando previamente exista una orientación educativa. Orientación que, animada por profesionales en ello, sea asumida por todo el claustro en su labor educativa diaria. Esta orientación preventiva tratará de superar las deficiencias que haya, y asesorará para optar por los caminos posteriores más apropiados a los distintos alumnos.

3) La actual situación de la enseñanza de la Religión es, cuando menos, anómala y sorpresiva. Anómala, en cuanto que, después de demasiado tiempo, todavía no se haya regularizado de forma conveniente y perduren fórmulas pintorescas de alternativas. Esto está suponiendo que vaya decreciendo el número de alumnos que optan por la enseñanza religiosa, algo que en el futuro puede ser irreversible, y que el profesorado se encuentre en una situación nada deseable.

Sorpresiva, porque, después de más de una legislatura del actual Gobierno, todavía no haya visto la luz la normativa elaborada y pactada. No es de recibo que, por motivos de oportunidad política, un tema clave para la educación integral de nuestros alumnos se vaya posponiendo con las consecuencias negativas previsibles. Si, con urgencia, no se acomete la publicación del Decreto correspondiente, llegaremos tarde y los efectos serán tremendamente nefastos para nuestra escuela.

MARÍA ROSA DE LA CIERVA, RSCJ, MIEMBRO DEL CONSEJO ESCOLAR DEL ESTADO Y DE LA COMUNIDAD DE MADRID, Y SECRETARIA GENERAL DE LA PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE MADRID


1) La escolarización obligatoria de 6 a 16 años, con gratuidad constitucional para todos (aunque no sea efectiva en los centros privados-concertados).

Las exigencias de formación del profesorado, tanto inicial como permanente.

En los objetivos, se da importancia al logro de la educación integral, aunque luego no se pongan los medios necesarios para hacerla efectiva.

Propuestas de atención personalizada a los alumnos; la reducción de alumnos por aula permite hacer efectiva esta atención personalizada.

2) Una mentalidad tecnicista y pragmática en su visión del hombre según sus objetivos y características generales, que no tienen en cuenta la dimensión transcendente y moral de la persona en su concepto de humanidad; es decir, la orientación de la LOGSE tiene el poder de configurar un tipo de hombre carente de valores fundamentales.

Valores como verdad, bien, estudio... no se mencionan en la LOGSE.

Al relegar los criterios de ordenación de la enseñanza religiosa en la LOGSE a una Disposición Adicional apoyada exclusivamente en el cumplimiento de unos Acuerdos o Convenios con las confesiones religiosas —incluso dando el mismo valor a unos Acuerdos internacionales, como son los existentes entre el Estado español y la Santa Sede, con los Convenios internos del Estado con otras Confesiones (aprobados por Leyes de las Cortes Generales) e ignorando igualmente, la realidad sociológica del pueblo español con un 80% de católicos que se confiesan como tal en las recientísimas estadísticas—, se omite claramente lo que afirma sobre la Enseñanza la Constitución española (de manera especial el artículo 16) y lo que proclaman las Declaraciones y Convenciones universales sobre derechos humanos y libertades.

Reconocimiento del derecho de los padres de la escuela pública a elegir centro educativo para sus hijos en igualdad de condiciones, es decir, el tipo de educación que quieren para sus hijos o pupilos. También en la escuela pública es necesario respetar el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones (Constitución española art. 27,3), como a los que optan por la escuela Privada Concertada.

El precepto constitucional de la gratuidad de 6 a 16 años no es efectivo en los centros privados-concertados porque no se cubre la partida de otros gastos en las cuantías de los conciertos.

El sistema evaluativo actual está dando resultados muy negativos en el descenso del nivel de calidad. Los estudios sobre rendimiento educativo reclaman una modificación del actual sistema, de modo que se consiga mejorar el nivel de calidad. No pueden seguir los alumnos pasando de curso a curso, con lagunas básicas, con la falsa concepción de que han aprobado el curso. Es preciso establecer un tipo de evaluación que, respetando las capacidades de los alumnos, tenga en consideración los contenidos de las enseñanzas y permita recuperar en septiembre las lagunas de junio.

Se debe hacer efectiva la ayuda de centros educativos de niveles no obligatorios, Bachillerato y FP, en cumplimiento del art. 27,9 de la Constitución.

Se deben dar los medios necesarios, humanos y materiales, para hacer efectiva la apertura a la realidad social de la inmigración en España.

3) La situación actual de la enseñanza de la Religión es, a mi juicio, deficiente en su estructura jurídica, porque:

- existe discriminación en la actividad escolar para los alumnos por dos causas: la alternativa no se evalúa; y la calificación de la Religión en la Secundaria no Obligatoria no se tiene en cuenta para becas y acceso a la Universidad;

- no se ofrece Religión en los módulos de Formación Profesional. En la Comunidad de Madrid, sí.

Deficiente en su organización:

- Los horarios de esta clase se colocan, en bastantes centros, al principio o fin de la jornada escolar y su alternativa es llegar más tarde al centro, o bien, salir una hora antes.

- No se ofrece la posibilidad de establecer el Seminario de Religión al igual que se hace con las otras áreas y materias fundamentales. En la Comunidad de Madrid, sí.

Deficiente en la práctica:

- No siempre los centros recaban la decisión de los padres y tutores sobre la opción de la enseñanza religiosa para sus hijos y pupilos al efectuar la matrícula.

- Dificultades para el ejercicio de actividades complementarias de Religión en algunos centros.

- La opción por la Formación religiosa y moral va más allá que la estricta clase de Religión. Los valores religiosos, los signos religiosos y las actitudes educativas, deben respetar y hacer efectivo el precepto constitucional del art. 27,3 antes citado, también en la escuela pública.

AGUSTÍN DOSIL, EX-PRESIDENTE DE CONCAPA


1) El sistema educativo español presenta muchos aspectos positivos, aun cuando a veces queden ensombrecidos por las deficiencias que también contiene. Un primer aspecto positivo muy importante es el hecho de que disfrutemos de una enseñanza generalizada. Afortunadamente, los problemas cuantitativos han sido superados (que eran los verdaderos problemas hace unos años), y ahora estamos preocupados por mejorar en niveles de calidad. Asimismo, la dotación para la educación ha ido creciendo en los últimos años, contando actualmente con un presupuesto impensable hace unas décadas.

2) La primera y principal laguna es que la escuela se ha especializado en la transmisión de información, y la educación es más que esto. Los referentes de sentido se echan con frecuencia en falta en la formación de nuestros jóvenes. Se les llena la cabeza de muchas cosas, pero en muchos casos ellos se sienten vacíos. ¡Qué duda cabe que esto es una gran laguna que, si no la corregimos pronto, puede tener muy graves consecuencias en la sociedad del mañana!

3) En cuanto a la enseñanza de la Religión, vivimos una situación no satisfactoria. Se trata de hacer compatible la libertad de todos y el derecho que asiste a los alumnos y a las familias de recibir una formación en valores éticos, morales y religiosos, en función de la opción que libremente elijan, y con igualdad de oportunidades. La CONCAPA ha presentado la solución que considera mejor, pero es el Gobierno el que tiene la última palabra. Nosotros sólo pedimos que cumpla lo que ha prometido. La solución que todos esperamos se está alargando innecesaria y gravemente.

MARÍA LUISA MARTÍN, MIEMBRO DE LA COMISIÓN PERMANENTE DEL CONSEJO ESCOLAR DEL ESTADO

1) Es un sistema educativo inspirado en el principio de igualdad de oportunidades y de participación de los diferentes sectores implicados en la educación. Este sistema considera la educación como un servicio público y plantea la necesidad de atender a la diversidad del alumnado mediante un curriculum que tenga en cuenta sus diferentes capacidades y motivaciones, evitando la segregación en la enseñanza obligatoria.

2) La falta de planificación, unida a una insuficiente inversión presupuestaria que dote de los recursos necesarios para hacer frente a las dificultades que implica una educación básica y común para todos, planteándose con claridad cuáles son los objetivos de la formación básica. Junto a esto, se advierte una falta de alternativas no segregadoras para atender a los alumnos con escasa motivación.

3) La Religión, como ente que pertenece al ámbito de las creencias, y de acuerdo con el carácter aconfesional de nuestro Estado, no debería impartirse en horario lectivo ni tener consideración de materia evaluable dentro del expediente académico de los alumnos y alumnas. Por estas razones, estoy en desacuerdo con la consideración de la Religión como asignatura específica impartida dentro del horario lectivo.

PEDRO DE LA HERRÁN, FOMENTO DE CENTROS DE ENSEÑANZA


1) Me parece muy positiva la ampliación de la enseñanza obligatoria hasta los 16 años. Asimismo algunos enfoques pedagógicos de la LOGSE son excelentes, como, por ejemplo, cuando distinguen, en cada área educativa, las tres modalidades de contenidos (conocimientos, procedimientos y actitudes o valores). Esto, bien entendido y desarrollado, ayuda a alcanzar una mayor riqueza en la instrucción y formación de los alumnos.

En estos últimos tiempos se están tomando decisiones importantes en orden a mejorar la formación humanística de los escolares y a corregir defectos de la LOGSE, tal y como se ha venido aplicando desde su implantación.

2) La educación en valores resulta, en general, muy deficiente. Se ha querido resolver en parte por medio de los temas transversales, que resultan a todas luces insuficientes. Cuando se analiza la relación de temas transversales que estableció hace años el Ministerio de Educación, surge de inmediato esta pregunta: ¿Son ésos los mejores temas transversales? ¿No se han dejado olvidados algunos muy importantes? En mi opinión, ha primado en la vieja LOGSE una verdadera inflación de aspectos técnico-pedagógicos, que convendría depurar y simplificar. Hay que ir a lo fundamental, tanto en la enseñanza como en la formación; la sociedad demanda menos pedagogismo y más atención personalizada a los alumnos y a los padres de familia. La crisis de valores que existe en los jóvenes de hoy sólo se puede corregir a través de una educación mucho más centrada en la formación personal de cada alumno. Otro problema muy serio es el de la comprensividad, que ha conducido a que los alumnos puedan promocionar sin ningún obstáculo, sin poner casi esfuerzo. Ello está llevando también a un aumento de la indisciplina en muchos centros, lo que incide negativamente en la motivación de los profesores y en la pérdida de estímulo de los mejores alumnos.

3) Es un tema de difícil solución porque se está buscando el consenso y hay un sector político que no quiere consensuar. Lo que sí quiere es imponer sus tesis para lograr una escuela pública totalmente laica. En mi opinión, ese sector confunde el Estado aconfesional con un tipo de Estado laicista, es decir, beligerante contra la Religión. Sin embargo, el que un Estado sea aconfesional no significa que esté en contra de la religión y de su enseñanza en la escuela pública, sino que no toma partido a favor de ninguna religión en particular. La Constitución española, como tantas veces se ha recordado en estos últimos años, defiende y ampara el derecho de los padres de familia a elegir para sus hijos el tipo de escuela y de educación que esté de acuerdo con sus convicciones religiosas y morales. Eso significa que ese derecho de los padres debe ser tutelado en todo caso, ya sean éstos católicos, musulmanes o de cualquier otra religión. La educación religiosa en la escuela (dentro del marco de la libertad religiosa) es una garantía para el desarrollo de valores humanos de enorme transcendencia, como son la dignidad de la persona humana, la fraternidad entre los hombres, el servicio al bien común, etc. Estoy de acuerdo con monseñor Antonio Cañizares cuando dijo que sería suicida permitir que se llegue a una sociedad que impulsase la pérdida de la idea de Dios.