RetrocesoA&ONº 251/15-III-2001SumarioAqui y ahoraContinuar
700 artistas católicos se reunieron en Madrid en la III Noche y arte en oración
Un modo de expresar lo que llevamos dentro
El arte, esa forma de comunicación para expresar lo más profundode nosotros mismos... ¿Quién no es artista?
¿Quién no ha bordado un lienzo con hilos de pintura, o encerrado sentimientos en palabras, en gestos, en música…,
para comunicar, para expresar aquello que le desborda…, aquello que le da la vida? No estuvieron todos los que son, pero sí unos cuantos:
700 artistas católicos de toda España se reunieron del 2 al 4 de este mes en la parroquia de San Juan Bosco de Madrid
Rosa Puga Dávila

A la Acogida del viernes 2, le siguieron horas de oración, y talleres sobre temas como la oración, la pluralidad, la unidad y la universalidad, el arte como proceso creativo, los medios de comunicación, la ciencia… El sábado día 3, al atardecer, se inició la Vigilia de Noche y arte en oración que concluiría a las 8:30 de la mañana del domingo día 4; en ella se encontraron 700 artistas católicos.

En numerosos stands, distintas Congregaciones, movimientos, comunidades, revistas y editoriales… aportaron los materiales que reflejan lo esencial de su carisma y misión, mostrando la realidad plural de la única Iglesia, una y universal, y la misión común con la que estamos comprometidos.

Ámales aunque te odien/ si te roban dales todo/ dales siempre de mi paz./ Nunca juzgues ni condenes/ muéstrate tal como eres/ así Dios nos medirá. Este párrafo pertenece a la canción del grupo Emaús, del que Vicky forma parte. Cantan porque les gusta cantar, y gracias al dinerillo que sacan un niño del tercer mundo está a punto de ir a la Universidad. Para Vicky el encuentro ha sido bonito y entrañable. La música, el arte no se desligan de la religión, es una forma más de expresar la fe —nos comenta—. Se trata de orar haciendo lo que uno mejor sabe hacer… Se trata de expresar del mejor modo que sepamos, según los dones que se nos hayan dado, el arte que llevamos dentro.

Conchi también disfrutó. Se dijo hasta que el cuerpo aguante….,y aguantó toda la noche. Se fue con una visión muy amplia de lo que es la Iglesia, vio a gente de todo tipo y formas muy distintas de expresar la fe; la riqueza que hay en la Iglesia, y en la forma de expresión. Lo importante —afirma— fue vivir todos el arte, la oración y el disfrute, cada uno desde su carisma, desde sus dones, y todos juntos desde la diversidad.

Conchi vive con mujeres que, por diversas circunstancias, un día vendieron su cuerpo, y que podrían ser las protagonistas del cuento que esa noche contó. Historia de una mirada —así comenzaba—: La historia que os quiero contar es real. Sucedió en cualquier parte y en todas las épocas. Ella era una mujer de pueblo… Expresó un amor sincero a estas mujeres y a sus circunstancias, a través de un cuento en el que una de sus líneas decía: Yo soy tú.

Un grupo de 18 personas fueron con Benito desde Talavera de la Reina. Para él, la experiencia de la vigilia fue muy rica y variada en lo artístico y espiritual. Una noche de 12 horas es un reto —dice—, la calidad de las participaciones fue evidente, y la aportación gratuita de todo el mundo un gesto esperanzador. Uno toma conciencia y piensa: , se da cuenta de las posibilidades de la creatividad del espíritu en un mundo que tiende a copiar ideas y modos de expresión. No es necesario ponerle coto a la inspiración —afirma—, a las personas le sorprenden las vivencias.

El reto de este encuentro, que coincidió con el XII Encuentro de artistas cristianos, se fundamenta en las palabras de san Juan en su primera carta: Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca de la vida, pues la Vida se manifestó, y nosotros damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, que estaba junto al Padre y que se nos manifestó. Lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos…. De aquí se desprende el sentido y el espíritu de todos estos días.

A Ana y a Bea les encanta cantar en ocasiones como ésta: Te atacaron, por el color de la piel/ te pegaron, por un acento en la voz,/te juzgaron, por donde fuiste a nacer…/ No quisieron ver el color de tu corazón, el color de tu corazón, el color de tu corazón, decía una de las canciones compuesta por Manuel Melgarejo, que cantaron en la Vigilia. El grupo de pop católico de Alicante, Áloe, también acudió a esta Noche y arte en oración Negros, chinos, indios, mujeres, judíos, manos extendidas, chabolas, tullidos… El reino de Dios, rezaba una de sus canciones.

El mundo es la mayor obra de arte que se ha dado, y tenemos la suerte de vivir en él y de expresar lo que éste despierta en nosotros; por eso un artista se nutre de lo que le rodea, de lo que esto le provoca: Abrir los ojos, saber mirar allí donde otros sólo ven pobreza e ineficacia; abrir los oídos, saber escuchar, allí donde otros sólo oyen gritos de sufrimiento y desesperación; abrir las manos, saber acariciar, allí donde otros sólo ven poder que aplasta y divide; despertar el gusto y el olfato, donde sólo huele a destrucción, donde sólo se pronuncia el desencanto… Sentir lo que nos rodea, y conseguir expresarlo con los dones que cada uno tenemos.