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Historias de la Biblia Entonces, le hizo un jardín precioso, en Edén, a Oriente, donde hizo que brotaran toda clase de árboles con frutos llamativos y deliciosos. Era todo un paraíso. Allí colocó al hombre, y además puso dos árboles especiales: el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Dios advirtió al hombre: Puedes comer del fruto de todos los árboles de este jardín, pero ni se te ocurra probar los frutos del árbol de la ciencia del bien y del mal, porque, si lo haces, morirás. Dios pensó: No es bueno que el hombre esté solo. Así que llamó a todos los animales de la tierra y a todos los pájaros del cielo, para que el hombre les pusiera un nombre. Sin embargo, se dio cuenta de que el hombre que había creado seguía sintiéndose solo. Entonces Dios hizo caer sobre el hombre un profundo sueño, y mientras dormía le quitó una costilla. ¿Y sabéis qué hizo con esa costilla? Pues formó Dios una mujer, y se la presentó al hombre. Un buen día, el diablo, disfrazado de serpiente, el animal más astuto, se acercó a la mujer y le dijo: ¡Con que Dios os deja comer los frutos de todos los árboles menos de uno! Pues sí respondió la mujer, podemos comer de cualquier árbol menos de aquel que está en medio aquel era el árbol de la ciencia del bien y del mal. Dice que, si comemos de él, moriremos. La serpiente respondió: ¡Qué va! ¡No moriréis! Dios tiene miedo porque, si coméis de ese fruto, podréis distinguir el bien del mal
¡y seréis como Dios! La verdad es que los frutos del árbol tenían muy buena pinta, parecían apetitosos
Y la mujer cogió uno y comió de él, y se lo ofreció al hombre, su marido, que también comió. Después de aquello, ambos sintieron un cambio, y es que se vieron a sí mismos desnudos y frágiles, y no pudieron evitar hacerse unos pequeños vestidos para taparse con hojas de higuera. Dios, en aquel momento, estaba paseando por el jardín. Cuando el hombre y la mujer oyeron su voz, se escondieron. Dios se extrañó, y le preguntó al hombre: ¿Dónde estás? El hombre respondió: Me he escondido porque estoy desnudo. Y ¿cómo sabes que estás desnudo? le preguntó Dios. ¿Es que has comido del arbol de la ciencia? ¡La culpa es tuya, que me la has dado!, le dijo el hombre a la mujer, avergonzado. ¡Ha sido la serpiente, que me ha engañado, respondió a su vez la mujer, dolida. Dios le dijo a la serpiente: Pues por haber hecho eso, serás un animal maldito, te arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo! Y después, Dios les dijo al hombre y a la mujer: Por haber comido del fruto que había prohibido, conoceréis lo que es sufrir, tendréis que trabajar duro para alimentaros y, al final de vuestras vidas, moriréis y volveréis a la tierra. Les hizo a los dos, hombre y mujer, túnicas de pieles para que se cubrieran, y les expulsó del Paraíso. El hombre, Adán, se marchó con su mujer, a la que llamó Eva, que significa madre de todos los vivientes. Nos encontramos aquí con la bella historia, ambientada en el siglo XVI, de Luis, un joven aventurero que sale de su pueblo de Extremadura, Trujillo, para participar en la conquista de territorios del Nuevo Mundo. Todos sus sueños pululaban por su cabecita gracias a su abuelo, que había estado junto a Hernán Cortés en una de sus expediciones a tierras lejanas. Las palabras del abuelo, junto con sus silencios, fueron forjando en Luis unas ansias de viajar y vivir aventuras, que no podrán ser aplacadas hasta que decida embarcarse y descubrir por sí mismo la verdadera historia de su abuelo, disfrutar de la belleza del Nuevo Mundo, y también entristecerse con las muchas injusticias que se cometen con los indios. ¿Qué significaban los silencios de su abuelo? ¿Guardaría, acaso, algún secreto que manchara el buen nombre de su familia? Un estupendo libro de aventuras para chicos a partir de 12 años.
Adán y Eva en el Paraíso
Una vez que Dios creó el cielo y la tierra, modeló la figura de un hombre con el polvo del suelo, y le sopló en la nariz con su aliento de vida, de manera que aquella figurita pasó a ser un hombre vivo.
Tanto le gustó al hombre la mujer, que exclamó cuando la vió: ¡Ésta es mi esposa! ¡Ésta es mi compañera!
Título: ¿Qué sabéis de mi abuelo?
Autor: M. Carmen de la Bandera
Ediciones: Rialp Junior
