Libros
LA DIFAMACIÓN COMO ARMA POLÍTICA
Título: Enrique IV de Castilla
Autor: Luis Suárez
Editorial: Ariel
Lejos de custodiar su buen nombre, le destruyeron en vida sus consejeros y, posteriormente, mancillaron su memoria no pocos historiadores... Es Enrique IV, enfermo, impotente, siempre difamado, pero el titular de un reinado clave en la Historia de España, que Luis Suárez ha rescatado del olvido. Con esta nueva biografía, Luis Suárez vuelve a demostrar que entre los historiadores, aunque a algunos se les vea tanto porque flotan, todavía sigue vigente la ley de la gravedad... En mi opinión, Luis Suárez es el mejor medievalista español y, por supuesto, el de mayor prestigio internacional. El catedrático y académico ha escrito seiscientas páginas llenas de rigor, sencillez en la exposición y dramatismo. Sin concesiones al escándalo recurso tan de moda para vender libros de Historia Suárez no lo va necesitar para triunfar con esta biografía de Enrique IV, lo mismo que lo hizo con la de Isabel la Católica, publicadas las dos por la editorial Ariel.
Suárez describe sin remilgos, pero con respeto, la enfermedad del rey, displasia acompañada de malformación en la actividad sexual, y analiza las consecuencias políticas que de ella se derivaron. Y se derivaron, precisamente, porque los consejeros de Enrique IV utilizaron la enfermedad del rey en sus luchas e intrigas políticas. Y ésta es sin duda la gran lección moral y de Historia que proporciona la lectura de esta biografía, cuyo subtítulo no puede ser más acertado: Enrique IV de Castilla o la difamación como arma política, porque los defectos estaban presentes, y por eso difamación y no calumnia. Y éste es el punto donde el relato de Suárez adquiere un gran dramatismo, que empuja a leer el libro de un tirón, porque precisamente durante el reinado de este hombre derrotado, El rey huraño, se van a producir toda una serie de reformas de trascendental importancia en la España del siglo XV.
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CRISTO, AYER, HOY Y SIEMPRE
Título: Cristología
Autor: Olegario González de Cardedal
Editorial: BAC
Ha escrito recientemente Olegario González de Cardedal que, revisando hechos y actitudes, me atrevo a afirmar que estamos ante un desfondamiento intelectual de la Iglesia española. En otro momento, señala también que, en España, la creación teológica no corresponde a la vitalidad espiritual y pastoral de la Iglesia, que son mayores y superiores a las de los países europeos cercanos. Las grandes Órdenes religiosas traslucen la impresión de que la dedicación intelectual a la teología no les merece la pena o no está entre sus primacías. No pretendo con estas citas, traídas a vuela pluma, hacer un elenco de lo que muchas veces hemos oído y leído respecto al análisis que el profesor González de Cardedal, probablemente el teólogo más reputado que tiene hoy nuestro solar patrio, viene haciendo en muy distintos foros, desde hace varios años. La pertinencia de estas afirmaciones adquiere un valor sobreañadido cuando se presenta uno de sus últimos libros. Un texto especialmente cuidado, que representa mucho de su quehacer teológico, tamizado por el sentir eclesial, por su vida de fe, de esperanza y de caridad. Son casi seiscientas páginas, con el método propio de un manual universitario, que se vuelca en las cuestiones centrales de la Cristología: Jesucristo, historia, acción y destino; quién fue; quién es y qué ofrece a los hombres. No podemos olvidar la raíz de sus anteriores obras sobre esta materia, ni las innumerables horas de docencia universitaria, ni las universales conferencias que sobre esta realidad cristológica ha impartido a lo largo de sus muchos años de dedicación a la ciencia sagrada. Sólo quien así se acredita, puede presentarse como teólogo, con todas las letras.
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