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Inma ÁlvarezYa la sede de la Fundación Francisco Godia constituye en sí misma una pieza más de la exposición: se trata de El Conventet, antigua capellanía del monasterio de Pedralbes, restaurada por el coleccionista para devolverle parte de su antiguo esplendor. Durante años, Francisco Godia reunió entre sus muros importantes obras de arte menor románico y gótico, especialmente escultura religiosa en madera: la colección de Vírgenes sedentes, la más importante que existe en el mundo en manos privadas, reúne ejemplares de diversas escuelas, mayoritariamente españolas, desde el siglo XII hasta el XIV. Cabe destacar también la pintura mural traspasada a lienzo: los frescos del maestro de Bierge, que adornaban la iglesia oscense de San Fructuoso (siglo XIV), los retablos de Manuel Bernat, Martín de Soria o Juan de Sevilla, y otras tallas de gran valor, todas ellas de imaginería religiosa. Además de las que ilustran estas páginas, cabe destacar dos alegorías, la de la Iglesia y la de la Sinagoga, así como las de Nicodemo y José de Arimatea, y grupos escultóricos de la Pasión, escenas de la Natividad, Vírgenes con Niño, la vocación de san Mateo, etc. Destacan entre ellos las obras de uno de los mayores escultores del gótico tardío español, Alejo de Vahía. |
| Sin embargo, el aspecto más destacable de la muestra es la rara colección de piezas de cerámica y barro cocido medievales. Este tipo de arte menor resulta desconocido para el público en general, a pesar de que haya sido precisamente España, sobre todo la antiquísima manufactura de Manises (Valencia), uno de los mayores productores a nivel europeo durante siglos. Azulejos, botes de farmacia, platos, vasijas, cuencos y escudillas, emblemas nobiliarios y socarrats, piezas de barro cocido que adornaban los artesonados de los techos, pintados con motivos florales y míticos.
La actual muestra no agota los fondos de la colección que llegó a reunir Francisco Godia, y que también reúne obras modernas y contemporáneas, para las cuales la Fundación ha preparado sendas exposiciones para este año. Sí supone, en cambio, una interesante incursión por nuestro patrimonio artístico de un gran coleccionista que fue, sin duda, un gran amante del arte medieval. |