|
|
Una absurda espiral

|
El muchacho de la foto es el hijo menor de don Froilán Elespe, que era Teniente de Alcalde socialista en Lasarte, hasta que ETA lo asesinó hace unos días. La chica de la foto era la novia del mosso desquadra don Santos Santamaría, asesinado por ETA unos días antes en Rosas. Es una doble foto que verdaderamente debería hacer reflexionar: desde hace cuarenta años las jóvenes generaciones de españoles están creciendo en el odio que provoca otra generación de jóvenes, dominados por la barbarie del tiro en la nuca o del coche bomba, o de sus cómplices, tan culpables como ellos, desde el fundamentalismo fanático llevado a un escaño, a una ikastola, al pánico de un pueblo o a la intolerable kale borroka. Si las próximas elecciones vascas sirvieran para marcar el principio del fin, de esta absurda espiral, todos saldríamos ganando. Como, tras el último asesinato, han dicho los obispos, que no se cansan de invitar a todos los fieles a pedir la conversión del corazón de quienes atentan contra la vida y la dignidad de la persona humana, la reiteración de asesinatos puede producir, en sectores de la sociedad, la tentación de desistir en el compromiso activo para construir la paz. La sociedad debe resistir con firmeza y mantenerse con dignidad.
|