RetrocesoA&ONº 253/29-III-2001SumarioMundoContinuar
Ante el próximo Sínodo mundial
En vísperas de la creación de 44 nuevos cardenales de la Iglesia católica, el pasado mes de febrero, algún periódico en España (y sólo en España) había afirmado que los cardenales no tienen relevancia hoy día. Desmintiendo estas interpretaciones, Juan Pablo II ha nombrado como Presidentes y Relator del próximo Sínodo mundial de los Obispos a cuatro cardenales surgidos de aquel Consistorio. La cumbre eclesial, según ya ha confirmado la Santa Sede, tendrá lugar del 30 de septiembre al 27 de octubre de 2001 en el Vaticano. El tema es decisivo para el futuro de la Iglesia : El obispo, servidor del Evangelio de Jesucristo para la esperanza del mundo. Los tres Presidentes delegados del Papa son: Giovanni Battista Re (italiano), cardenal Prefecto de la Congregación vaticana para los Obispos; Bernard Agré, cardenal arzobispo de Abidjan (Costa de Marfil); e Ivan Dias, cardenal arzobispo de Bombay (India). Los tres se darán relevo en la presidencia de las sesiones sinodales. La delicada labor del Relator General ha sido confiada por el Papa a el cardenal arzobispo de Nueva York, Edward Michael Egan. A él le corresponderá presentar los temas de discusión al inicio del Sínodo, y sintetizar la avalancha de exposiciones y propuestas de las intervenciones ante la asamblea general del Sínodo. Por último, el Papa ha nombrado Secretario especial del Sínodo al obispo de Oria (Italia), monseñor Marcello Semeraro.