RetrocesoA&ONº 260/17-V-2001SumarioDesde la feContinuar
Un avance de Basil Howe:
Juntos hasta el día del Juicio
El amor, como muchas personas lo interpretan —dijo Gertrude pensativa— es algo bellísimo y necesario, pero es también la situación más incierta y confusa que el genio del hombre haya sido jamás capaz de imaginar. Hay personas que se encuentran y se enamoran, como les ha sucedido a la querida Catherine y a Valentine. O hay quien se enamora a primera vista (y son la enorme mayoría) y se consideran mutuamente, no diría con falsedad, pero sí de forma vaga y poética: son cada uno de ellos una especie de visión beatífica para el otro. Supongo que será algo positivo que Dios haya permitido esta desilusión tan sana para encaminar a los jóvenes a su interés en la Humanidad, para que este maravilloso vendaje cubra nuestros ojos y les impida volverse demasiado curiosos y cínicos. Pero es la mayor hipocresía del mundo pretender que no sea así: o que los amantes se conozcan en el sentido práctico de la palabra. No se conocen: ven un "dios invisible". Y esto, antes o después, se acaba.

Gertrude mordisqueó los guantes un momento antes de continuar con su extraña lección. Sabía bien que Howe estaba escuchando, aunque no le mirase. Después continuó en voz baja: Pero hay un amor diverso: un amor que sucede de vez en cuando, y que es conocimiento. El amor que, en ocasiones, sobre todo en las horas oscuras e inconscientes de la infancia, aparece y se transforma en amistad, en un intercambio constante de emociones, en una constante influencia recíproca. Los años pasan, puede haber largas separaciones, peleas, celos, pero esas dos personas están destinadas a conocerse hasta el día del Juicio: deberán sólo mirarse y verán todos sus secretos en los ojos del otro, claros como si hubieran sido expresados en palabras: el lazo que existe entre estas dos personas no puede ser roto por ninguno de los dos. Tendrán siempre un significado único el uno para el otro, tendrán siempre un poder especial el uno sobre el otro porque, durante un cierto período, se han mirado literalmente dentro, en el corazón, en algún momento especial de confesión. Esto, sin duda, es amor: pero esto sucede a pocos… Verdaderamente a pocos.