RetrocesoA&ONº 260/17-V-2001SumarioEspañaContinuar
Jornada de reflexión del Foro de Laicos
Sin comunión no hay Iglesia; sólo sectas
Recientemente, en la sede de la Conferencia Episcopal Española ha tenido lugar la habitual Jornada de Reflexión que anualmente organiza el Foro de Laicos. La Jornada reunió a presidentes y representantes nacionales de 40 movimientos, asociaciones y comunidades integradas en el Foro de Laicos, que en esta ocasión giró en torno al tema Experiencias de comunión.

El Presidente del Foro, don Juan José Rodríguez Vicente, tras la bienvenida y presentación de los asistentes, destacó que el objetivo de la Jornada se enmarca en la profundización de uno de los fines que por encargo de los obispos españoles tiene asignado el Foro de Laicos: animar la comunión de las asociaciones y promover una más eficaz colaboración entre el apostolado asociado. Destacó el Presidente que la comunión eclesial será necesariamente tema recurrente en muchos de nuestros encuentros, por ser una preocupación de las diversas realidades eclesiales que integran el Foro, y también de los laicos más dinámicos y concienciados; igualmente manifestó que alcanzar mayores cotas de unidad y comunión es vital para el mejor cumplimiento de la misión de la Iglesia.

La mañana estuvo centrada en una mesa redonda que reunió a destacados representantes de diversos modos de hacer comunión: doña Beatriz Pascual, Secretaria General de la Federación de Movimientos de Acción Católica, don Carlos Saura, Delegado Nacional del Movimiento de los Focolares, y don Alfonso Coronel de Palma, Presidente de la Asociación Católica de Propagandistas. Los intervinientes en la mesa compartieron los planes o programas concretos que las asociaciones que representan tienen para realizar la comunión, indicando la espiritualidad que les mueve o de la que parten para dicha realización. Destacaron también las dificultades que se les plantean, así como los logros obtenidos, exponiendo a los asistentes una serie de retos y exigencias para profundizar en la comunión.

LA MISIÓN ES LO QUE IMPORTA

Doña Beatriz Pascual destacó cómo los diez movimientos que integran la Federación que preside gozan de una conciencia común de ser Acción Católica. Ésta no tiene un fin particular sino el global de la Iglesia. Compartió con los asistentes algunos frutos alcanzados, como el trabajo realizado para la existencia de una Guía Marco de Formación de laicos, Campañas y comunicados conjuntos ante determinadas situaciones existentes en nuestra sociedad. Su mirada siempre se dirige a la realidad social y cultural vigente, y resaltó la necesidad de la presencia pública de los laicos. Recordó que los movimientos o asociaciones son sólo medios para la misión de la Iglesia, siendo el cumplimiento de la misión lo que importa. Hacer comunión es un proceso difícil, conlleva encuentros y desencuentros, y tiene que ser recreada continuamente. Es necesario vencer las resistencias que tenemos a dejar las tareas propias de nuestras asociaciones y dedicar más tiempo y energías al trabajo a favor de lo común.

Don Carlos Saura, tras indicar que el fin específico del Movimiento de los Focolares es la realización de la unidad, destacó los logros alcanzados en el campo ecuménico y con religiones no cristianas. Dentro de nuestra Iglesia destacó el trabajo realizado en España y otros países, a partir del Encuentro que 60 movimientos y asociaciones tuvieron con el Papa en Pentecostés de 1998, trabajo que se ha concretado en un mayor conocimiento y comunicación entre los diversos carismas, y del que han surgido actividades conjuntas en el campo social, como recogida de firmas en relación con la moratoria, de la pena de muerte, y de concienciación y ayuda a los inmigrantes. Dio a conocer también la interesante iniciativa sobre la economía de comunión, de la que ya participan 750 empresas en todo el mundo. Para avanzar en el camino de la comunión insistió en la necesidad de salir de la etapa de infancia en que han vivido los movimientos —mirándose sólo a ellos mismos— y empezar a reconocer las otras realidades eclesiales como un don.

Don Alfonso Coronel de Palma subrayó el sentido de Iglesia que ha caracterizado siempre a su Asociación en las múltiples obras que en todos los campos han llevado a cabo, y también la importancia de que el seglar tome conciencia del papel que está llamado a desarrollar. La encarnación en el mundo y la transformación de la sociedad es lo propio de los laicos. Entre las acciones conjuntas más recientes destacó los Congresos Católicos y Vida pública, que buscan provocar un encuentro entre seglares comprometidos y despertar la vocación a la vida pública. Defendió el pluralismo y la diversidad de carismas, pero urgió la unidad para la acción, necesidad tanto más urgente en la medida en que vivimos en un mundo que está al borde de la apostasía. Para avanzar en el camino de la comunión insistió en la necesidad de cambiar nuestra mirada, una mirada que muchas veces está llena de prejuicios hacia el otro. Tenemos que combatir unidos en los diversos campos de la sociedad, y vamos muy retrasados en esta carrera.

EXIGENCIA DE COMUNIÓN

Después de un amplio y enriquecedor diálogo entre los asistentes, se destacaron algunas exigencias para la comunión: la oración común, mirar a los otros movimientos y asociaciones de una forma nueva, la humildad como virtud necesaria y actitud inteligente para profundizar en la comunión. Nuestro mayor reto nos lo plantea el mundo, y debemos afrontarlo propiciando acciones conjuntas.

La Jornada, en su sesión de la tarde estuvo centrada en la ponencia desarrollada por el teólogo y consiliario de la Acción Católica General de Adultos, don Jesús Moreno Led: Claves de la espiritualidad de comunión en la Novo millennio ineunte. Destacó el ponente que la comunión es un aspecto central de la Iglesia, y que sin ella sólo habría sectas. En la Trinidad está la fuente y meta de la comunión. Los otros movimientos son un don para mi movimiento. Recordó los criterios para el discernimiento de la eclesialidad de las asociaciones y movimientos que se recogen en el documento de la Conferencia Episcopal Cristianos laicos, Iglesia en el mundo. Apuntó algunas actitudes necesarias para la comunión y, por último, destacó que, mientras la uniformidad es empobrecedora porque niega la actuación del Espíritu que sopla donde quiere, la unidad es integración orgánica de la diversidad.

Tras el trabajo en grupos, la Eucaristía permitió recoger el fruto del intenso día vivido y expresar la llamada a la comunión que los representantes de las diversas asociaciones y movimientos sienten como una necesidad cada vez más imperiosa.

Alfa y Omega