RetrocesoA&ONº 260/17-V-2001SumarioLa fotoContinuar

Atroz

Habrá quien piense que en los periódicos no se deberían publicar fotos como éstas, y la verdad es que cuesta mucho sobreponerse y cumplir, responsablemente, la obligación grave de recordar que estas atrocidades, como las de ETA y otras muchas, ocurren. Hoy. Ahora. En nuestro mundo, no en la estratosfera. Imam era una preciosa criatura palestina de cinco meses. Tenía derecho a vivir, y a vivir en paz, pero el odio, el absurdo odio le abrió ese boquete en el pecho, y la dejó sin vida: no hay palabras para explicar ese dolor del padre, ese asombro de incredulidad en los amigos, esa terrible ausencia de la madre... Tampoco las hay, no ya para justificar, sino ni siquiera para entender que el ojo por ojo y diente por diente de la judaica ley del talión, inicuamente aplicada por los palestinos, acabara, en atroz venganza, y a pedradas, con la vida de estos dos muchachos israelíes: Yossi y Jacob. ¿Cuándo, de una vez, vamos a hacer que esta barbarie sea imposible? Sólo el bien puede vencer al mal. Ahí está el camino