RetrocesoA&ONº 260/17-V-2001SumarioMundoContinuar

HABLA EL PAPA

La guía del pueblo cristiano

Encomiendo a la Virgen de Fátima la paz en Tierra Santa, para que sean purificados los corazones y propósitos de todos, para que cesen las masacres y para que las energías de unos y otros se empleen finalmente en la construcción efectiva y duradera de la paz.

A vosotros, sacerdotes, os toca guiar con generosa entrega los pasos del pueblo cristiano teniendo en cuenta especialmente dos grandes ámbitos del compromiso pastoral: recomenzar desde Cristo y ser testigos del amor.

Propongo una nueva pastoral vocacional, planteada de manera más amplia y capilar. Se trata de suscitar y cultivar cada vez más una mentalidad vocacional que se traduzca en un estilo personal y comunitario caracterizado por la escucha, el discernimiento y la respuesta generosa a Dios que llama.

A los nuevos sacerdotes que hoy habéis sido ordenados os aseguro que pido para que seáis conscientes de vuestra misión; tended a la santidad, difundid el amor. Sed, ante todo, enamorados de la Iglesia, de la Iglesia terrestre y de la celeste, mirándola con fe y con amor, a pesar de las manchas y de las arrugas que pueden marcar su rostro humano.

Encomiendo a la Virgen de Fátima el ministerio de los 34 nuevos sacerdotes que hoy os habéis ordenado. Yo mismo tuve la posibilidad de experimentar su protección el 13 de mayo de hace veinte años.

(13-V-2001)