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El Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV), primero en la historia y principal representante del espectro político nacionalista todavía hoy, era una fuerza confesional católica sin lugar a dudas. Su primer lema era Jaungoikoa el Legizarra (Dios y Leyes viejas, fueros) y en las elecciones republicanas de 1936 su estrategia electoral se basó, en gran parte, en la defensa de la religión católica.
Ya en la Segunda República había surgido, como escisión del anterior, una pequeña agrupación política que aspiraba a un nacionalismo aconfesional, moderno, más orientado hacia las corrientes socializantes de Europa: Acción Nacionalista Vasca (ANV), cuyos continuadores forman parte actualmente de Herri Batasuna. Desde sus inicios, en el conjunto del autodenominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (organizado y liderado desde ETA), se ha producido un progresivo distanciamiento respecto de todo lo que significa la Iglesia católica. Apenas hay católicos en el MLNV y, los que lo son, están en general vinculados las llamadas Comunidades Cristianas Populares y a la Iglesia popular. La mayoría pagana, por definirla de alguna manera, no sólo no se reconoce en las creencias de sus padres y abuelos sino que, de forma explícita, ha desarrollado una fuerte crítica a la Iglesia católica. |
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Conforme evoluciona y se separa del partido-madre, ETA absorbe nuevas tendencias ideológicas y sociales presentes en el panorama del momento: progresismo pseudo-católico, marxismo en sus diversas interpretaciones (leninismo, maoísmo, troskismo), internacionalismo, anticolonialismo, etc. Ha absorbido, cuando no neutralizado, todas las modas culturales que han surgido en las útlimas décadas: contestación, ecologismo, liberación sexual y antipatriarcal, liberación de la mujer, crítica simbólica y antropología en clave política de la religión, movimiento okupa, rock radical. Esa capacidad de adaptación no sólo no le ha aislado, sino que le ha permitido una constante renovación y recomposición de cuadros y la ampliación de su base de apoyo, especialmente en los medios juveniles, pese a los golpes policiales sufridos; al contrario que un GRAPO, cuyas bases sociales eran mínimas. Al catolicismo, incluso, algunos lo definen como religión extranjera, llevándoles, en la búsqueda de unos supuestos orígenes propios, a una reinvención del presunto paganismo originario de los ancestros, concibiendo discutibles prácticas medievales como residuos del mismo anegados por la Inquisición y los agentes de la Iglesia romana.
UNOS DOGMAS, POR OTROS El nuevo activista no es un convencido y muy formado marxista-leninista, como lo fueron sus mayores, pero evidentemente sí que es un aberzale radical. Este nuevo tipo humano es el resultado de una dinámica vital desarrollada en las múltiples instancias asociativas y movilizadoras del autodenominado MLNV. Los jóvenes radicales han nacido, en buen número, en el seno de familias ya nacionalistas y muy radicalizadas. Sin convicciones religiosas, se les ha inculcado desde la propia familia una mentalidad nacionalista omnicomprensiva y con múltiples expresiones: recreativas, lúdicas, políticas, educativas, sindicales Una mentalidad libertaria, lindante con el nihilismo, ha ido modelando, poco a poco, a estos jóvenes, absorviendo los nuevos dogmas antiautoritarios destilados desde las factorías sesentayochistas: feministas, ecologistas radicales, etc. También les caracteriza una instintividad muy primaria, especialmente en lo que a la faceta afectiva y de desarrollo de la sexualidad se refiere. |
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Esa militancia, tanto la de los fundadores como la de sus sucesores, educada en colegios católicos buena parte de ella, cambió unos dogmas por otros progresivamente, resultando de esta evolución un tipo humano que no estaba en total ruptura con el modelo vital y cultural previo. Cambiaron catolicismo por marxismo-leninismo, caridad por activismo, celibato por clandestinidad.
Por el contrario, la actual generación de activistas carece de tales referencias vitales, lo que redunda en un mínimo sentido de la disciplina personal y colectiva, a lo que ha contribuido el envalentonamiento generado por la impunidad que ha caracterizado a las expresiones de la kale borroka. Del medio familiar, pasaron a escuelas y colegios donde contactaron con Jarrai o Ikasle Abertzaleak. De ser jóvenes trabajadores, se encuadraron en Gazte LAB (las juventudes del sindicato aberzale próximo a ETA). Si estaban interesados por la militancia ecologista, ahí estaba Eguzki para encauzar sus entusiasmos. Para las feministas: Egizan. Si se decantaban por la militancia internacionalista, Askapena les orientaría. De estar interesados en las múltiples manifestaciones problemáticas de la elaboración, consumo y tráfico de drogas, Askagintza les encuadraría. Incluso se fundó una organización dirigida a los niños: Kimual (brotes), cuyo modelo eran los pioneros. Y no hemos hablado, todavía, del movimiento de las Gazte Asamblada de pueblos y barrios, asociaciones de vecinos, grupos deportivos y montañeros, asociaciones de danzas y centros folflóricos, ikastolas para adultos, etc. Y todo ello, además, compatible con los viajes de apoyo a los presos de ETA por toda España y Francia, las movilizaciones semanales, las manifestaciones nacionales que periódicamente se convocan, la participación en piquetes huelguísticos, la formación recibida en las Mendi- martxa que anualmente convoca Jarrai-Haika en las fechas correspondientes a la cristiana Semana Santa, las celebraciones festivas de todo tipo, los conciertos de rock radical vasco, los viajes solidarios, la participación en peñas y cuadrillas, etc. Este estilo de vida también tiene elementos externos fácilmente reconocibles. Es el caso de la estética neo-hippy y grunge: ropas amplias de algodón y vivos colores con símbolos étnicos, peinados africanos, pulseras de cuero, pañuelos palestinos, tatuajes, etc. |
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Otro aspecto a tener en cuenta es el consumo masivo, entre estos jóvenes, de derivados de la marihuana y alucinógenos de diverso tipo. La heroína y cocaína se consideran drogas españolas cuyo objetivo es adormececer a la juventud combativa de Euskadi. Por el contrario, los alucinógenos encajarían con la primitiva sociedad rural vasca pre-cristiana, una cultura agraria familiarizada supuestamente con las plantas naturales, los hongos alucinógenos, etc.
Pero buena parte de tales ingredientes ideológicos y culturales los encontramos en otras latitudes y circunstancias. Es el caso de la izquierda anarcoide y antiglobalizadora que, ya carente de modelos a los que imitar, se manifiestan con inusitada violencia con ocasión de la celebración de diversos acontecimientos, caso de foros como el celebrado en Seattle y Praga. Con actitudes próximas al nihilismo vital, conjugan la estética mencionada con convicciones libertarias, el empleo de nuevas tecnologías (de forma subversiva, bloqueando, por ejemplo, el portal de Yahoo o accediendo a ordenadores centrales de diversas instancias representativas del poder bancario o estatal), la coordinación internacional para movilizaciones puntuales y la solidaridad con causas tan dispares como la lucha de los independentistas kurdos o la guerrilla zapatista. Por ello, la petición por la conversión de los terroristas es una propuesta realista, con la mirada puesta en la nueva evangelización. Fernando José Vaquero Oroquieta |