|
|
|
|
SOBRE LA MASONERÍA
Nos gustaría pensar que las declaraciones de su artículo del 26-IV-2001 sobre la Masonería sólo adolecen de falta de conocimientos y no de un retorno a las profundidades de un pasado excluyente que en nuestro país desgraciadamente aún pervive en determinados sectores. Ya desde la primera página de su artículo puede detectarse una línea inequívocamente hostil, que podríamos entender tratándose de un artículo antimásonico, pero lo que nos soprende, emanando de un medio de tan elevada reputación como el suyo, es la ligereza con que tratan el aspecto informativo que, a nuestro juicio, no merecen sus lectores. A pesar de que en el canon 1374 del nuevo Código de Derecho Canónico ha desparecido total referencia a la Masonería, a la excomunión, etc., su articulista insiste en citar como acto de fe las declaraciones anteriores a este canon supeditando la opinión del cardenal Ratzinger y su trasnochado fundamentalismo. Afortunadamente, la Iglesia Católica española tiene un criterio más actual de cómo tratar instituciones como la nuestra y sabemos de primera mano, después de cordialísimos encuentros entre nuestro Gran Maestro y los Obispos de las Comunidades que visita, que la Iglesia Católica en España tiene la voluntad conciliadora que el propio Pontífice, Juan Pablo II, lleva propagando entre los fieles católicos y de otras religiones monoteístas del mundo. |
| No hay Declaración Masónica ni Dogma Masónico, ni puede decirse: La masonería se declara
en pro (o en contra) del divorcio, o del aborto, o del partido A o B, o de cualquier otro fenómeno o problema social, moral o político, sencillamente porque no puede existir declaración colectiva alguna al no existir, repetimos, dogma ni política Masónica alguna.
Impulsan una impresión al lector de la tendencia política republicana de la Institución Masónica. Naturalmente, omiten intencionadamente cualquier comentario, pues si lo hicieran deberían hacer mención al juramento de los Masones de Fidelidad y respeto al Gobierno e Instituciones legítimamente constituidos en el país que te acoge. De ahí viene, por ejemplo, que en la actualidad, al inicio de cada Asamblea Masónica, así como en cada ágape tradicional en todas nuestras Logias, la primera salutación y el primer brindis sean dedicados a S.M. el Rey. Es y debe ser así entre ciudadanos Masones. Gran Logia de España. N. DE LA R. Inmediatamente acogimos ya en "Alfa y Omega" un excepcionalmente largo artículo de réplica a nuestro tema de portada sobre la masonería. Tres semanas después nos llega otro de tres folios con "Gran Logia de España. Gran Oriente Español" por toda firma. Sólo por respeto a cada una de las personas que puedan constituir esa Logia recogemos lo esencial de esos tres folios que nada añaden a lo ya replicado por nosotros hace tres semanas, ni nada cambia nuestra valoración sobre la masonería. Sería deseable que inteligentemente supieran discernir entre "no partidario" y "hostil". Su opinión sobre el cardenal Ratzinger que, obviamente, no compartimos, denota verdadera hostilidad. Sería deseable que diesen los nombres de "los obispos de las comunidades que visitan" a los que atribuyen ¿por qué? un criterio "más actual y conciliador". Dicen que "no puede existir declaración colectiva alguna de la masonería..." ¿Qué otra cosa son los tres folios que nos hacen llegar sin ninguna firma concreta, lo que ya de por sí sería suficiente para no publicar su réplica? Lo único que hemos hecho y hemos recibido múltiples muestras de agradecimiento por ello es exponer a nuestros lectores una realidad y el criterio actual de la Iglesia católica al respecto. Nada más lejos, por nuestra parte, que querer entrar en polémicas. Punto final. |
| UNA PUNTUALIZACIÓN IMPRESCINDIBLE
He leído con interés la respuesta de don Javier Otaola, miembro del Supremo Consejo Masónico de España, al artículo de Alfa y Omega sobre la masonería. Me agradan sus aclaraciones, y considero positiva la visión que ofrece. Pero echo de menos en su escrito una puntualización imprescindible: era necesario establecer que esa actitud masónica actual con respecto a la religión católica, supone ruptura radical con el pasado. Supongo que el señor Otaola conoce que existen compilaciones auténticas de documentos fehacientes de logias de muchos países en los que no sólo se ataca al catolicismo y a la Iglesia, sino se arbitran medios para su destrucción. Si la masonería actual es como la describe el señor Otaola, es un motivo de satisfacción; pero reconózcase que la postura de la Iglesia y su rechazo de la masonería no se basa en viejos malentendidos ni en una imaginaria de la tradición masónica cuyo origen e intención se nos escapa, sino en sólidos fundamentos históricos. Jorge de la Cueva. S. J. |
| AGRADECIMIENTO
Amigos lectores, quiero agradeceros todas las cartas que me habéis enviado a raíz de mi artículo testimonio en Alfa y Omega. Me gustaría contestar a todas, pero rozan las 200. Lo iré haciendo. Quiero que os sintáis muy en primera fila de oraciones y de agradecimientos por los libros, folletos, CDs, etc. que me habéis hecho llegar. Mi situación no ha cambiado, pero con Dios empiezo un nuevo día con sus historias, sus momentos, sus muletas. Me habéis conmovido. Tened la seguridad de que pido por vosotros a diario en la Santa Misa a la que intento asistir. María Santiago |