|
|
| Se ha ido, y apenas nos quedan los recuerdos; nos aferramos a aquello que siempre les perteneció y les pertenecerá: su mecedora y su periódico, el de todos los días; su canción, nuestra canción, la que nunca sonará igual
Por favor, quédate a mi lado, a pesar de que no estás; vacío es lo que ha dejado tu marcha, lágrimas es lo que gotea tu ausencia.
Y ahora que te has ido y ya nada me consuela..., mis largos paseos ya no tienen compañero; el mundo parece haber perdido su color, mi película ahora es en blanco y negro, y no tiene protagonista. Te añoro , y sueño con estar contigo. Abro una ventana y veo luz; pienso que es luz de teatro y deseo fingir que puedo estar sin ti en medio de ella; en fin , la vida sigue y te gustaría verme sonreír; por eso lo hago Gracias a Dios, que nos acompaña y nos dice que nos quedan muchos días por estrenar. Una viuda |