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Los obispos de las diez diócesis andaluzas han hecho público el documento conjunto titulado La libertad de enseñanza en Andalucía, en el que piden a la Administración Educativa de la Comunidad Autónoma de Andalucía que revise su actual planificación educativa y propicie una verdadera libertad de enseñanza. El episcopado andaluz recuerda, en esta nota, que tanto el derecho a la educación, como el de elección de los padres del modelo educativo para sus hijos, así como la posibilidad de crear ofertas educativas propias, constituyen derechos garantizados por la Constitución. La verdadera libertad de elección requiere la igualdad de condiciones económicas y académicas en todos los centros docentes. Es de justicia reconocer que igual derecho a la subsistencia con fondos públicos tienen los centros de enseñanza no estatales que los creados por el Estado: más aún, igual derecho a la expansión.
Los prelados subrayan que tanto los centros estatales como los de iniciativa no estatal prestan el mismo servicio a la sociedad, y recuerdan que los recursos del Estado para atender estas necesidades de educación de la sociedad proceden por igual de todos los ciudadanos. En este sentido, abogan por una igualdad de condiciones económicas y académicas en todos los centros docentes, como condición previa para que se dé la verdadera libertad de elección de centro. Según esta nota, el derecho a la educación que alcanza hoy en Andalucía a todos los niños en edad escolar, también asiste a los padres a educar a sus hijos conforme a sus propias convicciones morales y religiosas y, en consecuencia, a elegir libremente la educación y el colegio que quieren para sus hijos. Asimismo prosigue el texto, en virtud del derecho a la libertad de enseñanza, garantizada constitucionalmente, personas e instituciones sociales pueden crear centros con ofertas educativas propias, que en el caso de la enseñanza obligatoria pueden reclamar ser financiadas con fondos públicos, cumplidas determinadas condiciones y, en la legislación vigente, a través de conciertos. |
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REDUCCIÓN EN LA ENSEÑANZA CONCERTADA
Ante la progresiva reducción de aulas en los colegios concertados, los obispos muestran su inquietud por el ejercicio efectivo de la libertad de enseñanza en Andalucía. Según recoge la nota, en su segundo punto, el próximo año un número importante de niños no podrá recibir enseñanza en el colegio que sus padres desean. Queda congelado el aumento de alumnos en los centros concertados, aunque haya demanda para ellos. En este documento se recuerda que, a pesar de la demanda existente, la enseñanza de iniciativa social también llamada privada ha descendido notablemente en Andalucía, situándose en torno al 18% en el presente curso. A juicio del episcopado andaluz, estas cifras denotan un gran recorte en este derecho fundamental, que afectará tanto a la Enseñanza Primaria, como en la Secundaria Obligatoria o en el ciclo medio de Formación Profesional. En el tercer punto de la nota, se destaca que, con esta planificación, al no contemplarse la concertación o financiación de los ciclos de Educación Infantil, se impide a los padres el ejercicio del derecho a elegir en libertad la enseñanza que quieren para sus hijos. Por otra parte, la reducción de unidades concertadas pondrá en grave riesgo la posibilidad de subsistencia de estos colegios de iniciativa social. El documento conjunto de los obispos del Sur considera que la Administración educativa de la Junta de Andalucía, desde hace años, está aplicando e imponiendo una planificación rígida, en la que tiende con toda nitidez a concentrar la enseñanza en los centros estatales o públicos, y a ir reduciendo la enseñanza privada a unos mínimos residuales. Cuando, además, tal proceder afecta al derecho que asiste a los padres a que sus hijos sean educados en sus propias convicciones religiosas y morales, se recorta también el derecho a la libertad religiosa, que es un elemento básico en el que se asienta una sociedad democrática, señalan los obispos. A juicio de los obispos, cuando se tiende a invadir esferas de la vida privada de las personas, como su vida familiar y la educación, ejerciendo casi como una especie de monopolio educativo, fácilmente se propende hacia un totalitarismo que nada ni nadie puede justificar. En la misma línea, concluyen afirmando que una planificación de la enseñanza que se propusiera organizar, en el fondo, la vida del hombre, aun en la hipótesis de que el pueblo lo tolerara, lo consintiera o lo eligiera, sería lo más opuesto a la dignidad de la persona humana y pondría en peligro el futuro de nuestra sociedad en libertad. Los obispos apelan también a los padres: Que defiendan los derechos que les asisten, y a las instituciones de enseñanza de iniciativa social, que no renuncien a ellos. Está en juego la libertad de enseñanza y de la sociedad, la dignidad de las personas. Odisur/Alfa y Omega |