RetrocesoA&ONº 262/31-V-2001SumarioMundoContinuar
Entre comillas
Cardenal Murphy-O’Connor: Nunca Pedro sin los once, pero nunca los once sin Pedro.

Cardenal Tonini: Es como si la Iglesia se quitara el velo y enseñara su auténtico rostro: una comunidad que constata cansancio, esperanzas, valentía, celo. Y todo a la luz de Cristo.

Cardenal Kasper: El desafío del tercer milenio es la unidad.

Cardenal Avery Dulles: El primado del Papa es el instrumento más adecuado que tiene la Iglesia para promover el ecumenismo. El gran problema que hoy día tienen muchas confesiones cristianas es que no cuentan con un signo de comunión que las represente, y que les dé unidad.

Cardenal Keeler: No se trata de utilizar los mass-media, sino de participar en la cultura de los medios.

Cardenal Álvarez Martínez: Mientras, en el pasado, el trabajo había sido uno de los grandes argumentos de la doctrina social de la Iglesia, hoy el argumento central, el desafío mayor, es la familia.

Cardenal Saraiva Martins: Es necesario responder al fenómeno de la globalización y sus desafíos con una globalización de la santidad: la situación normal de todos los cristianos, y no algo extraordinario.

Cardenal Tomko: Hoy no necesitamos una Iglesia de manutención. Necesitamos una movilización misionera.

Cardenal Lustiger: El camino de la renovación de la Iglesia promovida por el consistorio pasa por la pobreza y la humildad.

Cardenal Castrillón Hoyos: Por una serie de razones de tipo histórico, el Concilio Vaticano II conserva todavía una gran riqueza que necesita ser desarrollada; de modo que no sería realmente útil hablar de un nuevo Concilio.