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EMPRESA Y FAMILIA
Soy propietario y director de una pequeña empresa familiar, en el ámbito de la enseñanza. Mi mujer también está involucrada en labores de administración, tenemos diez empleados. Entre ella y yo programamos las inversiones, y a lo largo de los años, con empeño, hemos ido ampliando el negocio, hasta llegar a estos diez empleados. Naturalmente, los empleados más antiguos son los que más responsabilidades tienen, a la vez que son los que originan más gasto. Como todo negocio, a veces nos vemos involucrados en alguna crisis, que nos hace dudar sobre nuestra supervivencia. Por ejemplo, empeñados en ampliar el negocio, aumentar el empleo y no necesito recordar lo que ocurría entre los años 82 y 96, ahora que parece que España va bien, para el tipo de empresa que gobierno, tampoco va del todo bien, somos poco competitivos, dado que en el resto de Europa las subvenciones son abrumadoramente mayores. Conste que no me quejo, de casi nada, sólo lo dejo caer: ¿por qué siendo el inversor, es decir, el dueño de los cuartos, no puedo controlar el resultado de mi negocio?; ¿cómo es posible, que no pueda hacer un seguimiento del rendimiento laboral de mis empleados? Como padre de familia numerosa, empeñado en la empresa de educar a mis diez hijos, también ahora, que España va bien, el negocio está duro: para tener las ayudas que dan por un hijo en Austria. tengo que tener unos veinticinco aquí. ¡Qué bárbaro! Pese a todo, sobreviviremos. Salvador Cal Baudot |
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PEREGRINOS DE TIERRA SANTA
He leído con interés la entrevista que el diario Avvenire realiza a monseñor Michel Sabbah, y que nos ofrecéis en vuestro semanario. Me quedo con su última respuesta, por lo que tiene de interpelación a nuestras conciencias: "En tiempos difíciles como éstos necesitamos peregrinos con una vocación especial: la de quien, renovando su fe, quiere ser testigo y mensajero de paz en una situación de conflicto". Como he realizado y dirigido más de veinticinco peregrinaciones a Tierra Santa, conozco a muchos cristianos de aquella tierra y mantengo relación frecuente con ellos. Este trato me permite conocer la situación en la que viven. He visto las casas bombardeadas de la zona de Belén; tengo un amigo a quien le estuvieron tiroteando su casa durante dos horas por la noche, estando en ella sólo él, su mujer y su hijo pequeño; hace unos días murió, a causa de los disparos de los soldados, la prima de uno de los guías cristianos que vive en Beit Yala. Pero, aunque nos extrañe, esto no es lo más angustioso. Las tiendas de los cristianos de Belén están cerradas, al igual que los restaurantes y hoteles. La angustia y la desaparición de los hermanos en la fe en Tierra Santa nos exige un planteamiento nuevo de las peregrinaciones. Tiene razón el Patriarca de Jerusalén cuando nos dice que no tengamos miedo a visitar aquella tierra, de ello soy testigo en mis recientes viajes. Lo que sí hay que tener es responsabilidad cristiana para poder hacerlo en la actualidad. ¿No es connatural al sentido cristiano de la peregrinación el compartir camino y meta? Por eso invito, a cuantos quieran, a hacer una peregrinación especial (pueden ponerse en contacto conmigo en el E-mail: jamoreno@planalfa.es), que permita gustar la tierra del Señor y hacer presente nuestra solidaridad y compañía a la Iglesia que allí peregrina. José Antonio Moreno Santamaría |
NASCITURUS
Recientemente ha tenido lugar en el Parque de Berlín, en Madrid, un Festival dirigido a promocionar la dignidad de la vida humana, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, y la importancia de la familia como núcleo y soporte indispensable de una sociedad sana. Fue una iniciativa de la asociación juvenil Nasciturus. Asistí y disfruté viendo a unos 200 jóvenes, y también numerosas familias inmigrantes, desafiando la intensa lluvia para hacernos llegar este mensaje de una manera alegre y desenfadada. Sin embargo, descubrí que un ejercicio tan loable y desinteresado, organizado por unos jóvenes de los que sólo se habla por sus errores, se llevó a cabo a pesar de que el preceptivo permiso de la Junta de Distrito de Chamartín les había sido denegado. Me resulta muy chocante que, mientras se financian campañas para promover el asociacionismo juvenil con fondos públicos, representantes de la autoridad pública no sólo no apoyan materialmente estas actividades, sino que tratan de impedir que se celebren. Pablo Rodríguez-Gimeno Wiggin Madrid POLÍTICA FAMILIAR
El Gobierno nos ha vuelto a defraudar una vez más. Mucha palabrería pero, al final, todo se queda en agua de borrajas. La Ley de Presupuestos no recoge ningún incremento de la cuantía del mínimo familiar exento, ni de las prestaciones de la Seguridad Social por hijo a cargo. La familia sigue discriminada por el Gobierno. Nuestro país no sólo se encuentra a la cola de la UE en cuanto a protección a la familia, sino que las diferencias en relación con las prestaciones son mayores según crece el número de hijos. Cabe recordar que una pareja española necesitaría tener once hijos y seguir ganando menos de 1.237.000 pesetas al año para disfrutar de las mismas prestaciones que una familia con dos hijos en Alemania, donde reciben estas ayudas independientemente de sus ingresos. Lo que no hay es voluntad política, y nuestros gobernantes están insensibilizados de los problemas que sufrimos las familias, y más concretamente las numerosas. Realmente lamentable, ¿seguro que España va bien ? Juan Manuel Ramos |