RetrocesoA&ONº 280/8-XI-2001SumarioEn portadaContinuar
Un sueño posible
El protagonista de la película Family man es un alto directivo de una poderosa institución financiera. Un hombre joven en la cima del prestigio profesional. Exigente con sus subordinados hasta el límite. Soltero, libertino, enamorado del lujo… Una noche tiene un extraño sueño. Se encuentra a sí mismo convertido en un modesto padre de familia. Su condición es completamente distinta: un trabajo sin brillo, las tareas domésticas, el griterío de los niños. Echa de menos los coches, trajes, hoteles y viajes caros que le hacían sentirse importante, superior… Una pesadilla. Pero continúa su vida en el sueño. Y poco a poco se va dando cuenta de todo lo que tiene: su mujer le adora, los niños son felices jugando con su padre, en el trabajo le aprecian, disfruta de buenos amigos. ¡Es la envidia del vecindario! Cuando empezaba a gozar de su nueva vida comprende que pronto va a despertarse, aunque ahora intente impedirlo. Le saca del sueño una llamada de la recepción del hotel. Se siente totalmente solo. Y decide poner todos los medios para cambiar de vida, para recuperar su sueño maravilloso.

Los organizadores y participantes en el Congreso La familia, esperanza de la sociedad creemos en que el sueño de la familia es posible. Pensamos que merece la pena trabajar con tesón para convertirlo en realidad. Muchos antes que nosotros han creído en la familia y nos han dejado con su esfuerzo una rica herencia. Hoy hay que continuar esta tarea con empeño y confianza. La inercia y la desidia dificultan este cambio. Se requiere convicción, imaginación y perseverancia para recrear la trama de una civilización familiar. Hace falta renovar las diversas estructuras sociales —económicas y laborales, culturales y educativas, políticas y legales, etc.—, para que respeten y promuevan a la familia. Es reconociendo a la familia en toda su verdad, bondad y belleza como ésta puede ejercer con libertad su insustituible tarea en beneficio de la persona y de la sociedad.

Para el que carece de familia, la vida y la sociedad amenazan con degenerar en una triste pesadilla. El sueño de la familia que todos anhelamos no es una fantasía sino una realidad, un futuro a construir. La sociedad de mañana será lo que decidan hoy los que crean operativamente en la familia. ¡Sí, la familia es un sueño hermoso y posible!

José Miguel Granados Temes