RetrocesoA&ONº 280/8-XI-2001SumarioMundoContinuar
Monseñor José Xu Zhixuan, obispo de Sichuan, en la China Central:
"Queremos gobernar en comunión
con el sucesor de Pedro"
La Agencia Fides ha hecho públicas unas declaraciones de monseñor José Xu Zhixuan,
obispo de la diócesis de Wanxian (Sichuan, China central), sobre el ministerio episcopal.
Junto con su predecesor, monseñor Matías Duan Yinming, se hicieron famosos
hace tres años al haber sido invitados a participar en el Sínodo extraordinario para Asia,
en Roma. El Gobierno chino no les dio permiso para viajar a Roma,
pero pudieron enviar un fax a la Secretaría del Sínodo
expresando su profunda comunión con el Papa y con toda la Asamblea
Sabemos que en Roma se ha celebrado un Sínodo y esto me llena de alegría. Me parece remontarme hace tres años, cuando el Santo Padre nos invitó a participar en el Sínodo asiático. La emoción que experimenté en ese momento me acompañará toda la vida y sostiene mi misión. Después de la muerte de monseñor Matías Duan Yinming, el 10 de enero de 2001, comencé a llevar adelante la misión en la diócesis siguiendo la línea trazada por monseñor Duan, que para nosotros fue modelo y ejemplo.

Trato de llevar a cabo mi ministerio episcopal siguiendo el principio de la Iglesia: gobernar a la comunidad local en comunión con el sucesor de Pedro. Entre nosotros, en China, hay que tomar conciencia también de la situación particularísima: la realidad no nos permite muchas veces hacer lo que quisiéramos. Así pues, tratamos de hacer al menos lo posible para garantizar los elementos fundamentales de la vida de la diócesis: la liturgia, la catequesis, la actividad pastoral.

El gobierno de una diócesis está lleno de muchos acontecimientos concretos y cotidianos: sostener las estructuras diocesanas, formar a los sacerdotes y a las religiosas, encontrar ayudas económicas. Hemos invitado a sacerdotes y religiosas extranjeros a enseñar en el seminario y en los noviciados. Periódicamente organizamos Ejercicios espirituales —acabo de regresar de los Ejercicios espirituales diocesanos—. Utilizando los limitados medios financieros, construimos nuestras parroquias. Los problemas más urgentes son precisamente éstos: la formación de los sacerdotes jóvenes y de las religiosas, resolver los problemas creados por la construcción del pantano de las Tres Gargantas, que ha causado la emigración de más de un millón de personas y la supresión de diversas iglesias, que quedarán sumergidas. Pero nuestro ministerio más importante es servir a la verdad. Debemos testimoniar el Evangelio con firmeza, valorando nuestra tradición eclesial. Servir a la verdad quiere decir también sostener la justicia. Por ejemplo: creo que nosotros debemos apoyar la lucha contra el terrorismo, porque es una cuestión de justicia. Al mismo tiempo, no debemos desencadenar represalias que podrían causar víctimas inocentes.

Finalmente, hemos sabido que ha sido nombrado un nuevo Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los pueblos, y que ha habido otros nuevos nombramientos. Quiero presentar mis mejores felicitaciones al dicasterio misionero. Esperamos con ansia el momento en que nuestro Prefecto venga a visitarnos.

José Xu Zhixuan