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A. Llamas PalaciosGerminans germinabit, et exultabit laetabunda et laudans (La que está encinta dará a luz, y se alegrará con gozo y alabanza) Se trata del introito de la misa de Nuestra Señora de Montserrat. Hasta ella acudió Jordi Alberti, comisario de una original exposición, buscando un título que definiese una idea de crecimiento, de vida. Germinabit: la expresión religiosa en lengua catalana en el siglo XX es, por tanto, un título elegido a conciencia, que connota alegría, nacimiento en definitiva, Buena Noticia. El objeto de Germinabit es mostrar la vida de la Iglesia en Cataluña en el siglo XX, y su vinculación a la lengua y la cultura de esta Comunidad Autónoma. Así, la exposición recoge cerca de 800 volúmenes de contenido religioso cristiano escritos en lengua catalana, además de estar enriquecida con amplia documentación sobre la historia y la estructura de la Iglesia en Cataluña, junto con algunas piezas artísticas, y hasta una maqueta inédita de la Sagrada Familia. En el apartado central, que es el bibliográfico, se pueden encontrar traducciones al catalán de la Biblia, de textos litúrgicos y pastorales, volúmenes de libros teológicos, de Historia de la Iglesia , y joyas como una copia facsímil del Llibre Vermell de Montserrat, el Libro de Oro del Rosario en Cataluña, un facsímil de las Homilies dOrganyá y uno del Beatus dUrgell, las dos primeras ediciones de LAtlántida y Canigó, o una partitura de Pau Casals. |
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En el apartado artístico deben mencionarse, entre otras, una pintura románica del siglo XII procedente de Orcau, otra sobre madera, del siglo XVI, representando a san Agustín, o un relieve de alabastro del siglo XV, obra de Bartomeu Robió, que muestra a cuatro profetas.
La iniciativa de realizar una exposición de este talante, y reunir un patrimonio de tanto valor, partió de bibliotecas como la de la abadía de Montserrat, Balmes, Centro Borja y la Biblioteca pública episcopal del Seminario de Barcelona. Su inauguración, el pasado 14 de septiembre, supuso todo un acontecimiento en Roma. A ella asistieron más de doscientas personalidades del mundo político, eclesiástico y cultural, como el cardenal Ricard María Carles, arzobispo de Barcelona, que puso de manifiesto "la gran romanidad de la Iglesia en Cataluña, como muestran los libros que difunden la enseñanza de los Pontífices romanos, del Concilio Vaticano II y de cuanto surge de Roma en torno a la fe. Estamos convencidos de que estas raíces no están muertas, sino que aún son portadoras de la savia de la gracia divina, que se continuará manifestando en frutos de virtudes humanas y cristianas en bien de la Iglesia y de nuestro pueblo". También estuvo presente el cardenal Paul Poupard, Presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, que explicó cómo "los objetos presentes en esta exposición testimonian la fecunda síntesis, surgida a través de los siglos, entre Evangelio y cultura, así como la vitalidad de la fe en Cataluña"; o el Presidente de la Generalidad, Jordi Pujol, que insistió en que "hoy es necesaria cierta tensión moral, porque vivimos una época en que los valores del espíritu en general son puestos a prueba. Toda la historia europea nos recuerda que estos valores nos los ha dado el cristianismo". |