RetrocesoA&ONº 281/15-XI-2001SumarioMundoContinuar
Monseñor Andrew Francis, obispo en Pakistán:
"Perdonamos a quienes
han cometido este acto"
El pasado 28 de octubre, seis fundamentalistas islámicos entraron
en una iglesia católica de Bahawalpur (Pakistán) y mataron a 18 personas.
Eran cristianos protestantes que celebraban, junto a su pastor, un oficio religioso.
Monseñor Andrew Francis, obispo de Multan, diócesis a la que pertenece
dicha ciudad paquistaní, glosa en esta entrevista la sinrazón de esta masacre
Mi corazón está destrozado, me siento muy afligido. El altar de la iglesia fue acribillado por los orificios de las balas. Los asesinos acribillaron a los fieles con una lluvia de proyectiles. Fue asesinado también el pastor protestante que celebraba la ceremonia. Esto es, sin duda, un acto de terrorismo. Estaban cantando el himno final cuando los terroristas empezaron a disparar a ráfagas. Antes de entrar en la iglesia, habían ya asesinado al guardia que estaba delante de la puerta.

¿Los fieles protestantes usan regularmente la iglesia católica para sus funciones?

Dado que la Iglesia protestante en Pakistán no tiene una estructura propia en esta zona, yo había concedido el uso de nuestra iglesia, como acto de buena voluntad entre cristianos. Pero no cambia nada el hecho de que las víctimas no fueran católicas: el objetivo eran personas de fe cristiana.

¿Qué piensa de las víctimas?

Son mártires: han muerto testimoniando su propia fe durante la ceremonia. Es un hecho trágico, pero estamos tratando de darnos valor y de aceptar lo sucedido con dignidad.

¿Piensa que es necesario organizar —como cristianos— manifestaciones de protesta contra la masacre?

No. Nosotros no trataremos de explotar el martirio de estos fieles para dar publicidad a la Iglesia y al cristianismo. Los hemos enterrado con dignidad. Soy más partidario de trabajar por la paz y la reconciliación, porque tenemos que seguir viviendo en un país en el que casi el 95% de la población es de religión musulmana, más de 135 millones de personas. Mi deseo y mi oración más ardiente son por un futuro de paz. Estamos en contacto las 24 horas del día con el clero no cristiano y con los líderes de otras religiones, con el fin de crear un profundo sentido de tolerancia, de armonía y de unidad social.

¿Piensa que la masacre se relaciona con los bombardeos sobre Afganistán?

Tengo la impresión —y por lo que he sabido de otras fuentes creo que se puede hablar de certeza— de que se trata de la acción de un grupo que apoya a los talibanes.

¿Teme que la continuación de los bombardeos en Afganistán pueda crear ulteriores situaciones de riesgo para los cristianos?

No quiero hacer consideraciones políticas. De hecho, si sucede algo en el mundo, somos nosotros el chivo expiatorio. Es siempre la minoría cristiana —una minoría religiosa— la que acaba sufriendo de modo terrible. Ésta es la lección de la Historia. Estos terroristas no tienen un Dios, una religión, una conciencia.

¿Piensa que los intentos de trabajar por la paz han fracasado?

Absolutamente no, aunque los terroristas tienen el poder de arruinarlo todo. Nosotros seguiremos recorriendo el camino de la paz y de la reconciliación. Perdonamos a quienes han cometido este acto y rezaremos por ellos. Y dejaremos abiertas las puertas de nuestra Iglesia a la paz y a la reconciliación.

Avvenire-Alfa y Omega