RetrocesoA&ONº 281/15-XI-2001SumarioMundoContinuar
Los refugiados afganos necesitan ayuda inmediata
Al regresar de Pakistán como enviado especial de Juan Pablo II, el arzobispo Paul Josef Cordes. Presidente del Consejo Pontificio Cor Unum, a través de los micrófonos de Radio Vaticano, ha hecho un llamamiento en favor de los refugiados afganos. "He visto cerca de 35.000 refugiados en uno de los campamentos en la frontera entre Pakistán y Afganistán —ha asegurado monseñor Cordes—. El sentido de depresión que se respira entre ellos es grande, porque no saben dónde ir y quizá no podrán ni siquiera volver a Afganistán. Tenemos que pensar en el invierno que llega, y el frío trae consigo muchos peligros para la vida humana. Es absolutamente necesario seguir llevando ayuda a los refugiados". El prelado calificó el conflicto que tiene lugar en Afganistán como una situación explosiva. "Son muchas las fuerzas que quieren el mal —subraya—. No se puede hablar de una guerra de religiones. Son más bien los extremistas, los sectarios de la religión del Islam quienes provocan esta tensión".

Con respecto a los bombardeos americanos, monseñor Cordes responde: "Esta guerra, con sus bombardeos, es una continua provocación al bien del hombre, y entiendo que la frecuente muerte de inocentes provoque reacciones fortísimas. La violencia no es nunca una respuesta del cristiano a la violencia".