RetrocesoA&ONº 282/22-XI-2001SumarioDesde la feContinuar
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LLAMADOS A VIVIR EN PAZ

Título: Del desencuentro a la comprensión. Israel-Jerusalén-Iglesia católica.
Autor: Eusebio Gil-Carlos Corral (eds.)

Editorial: Universidad Pontificia Comillas. Madrid

La presente obra, de gran actualidad, es fruto de dos mesas redondas organizadas por la Facultad de Derecho Canónico —Cátedra de Derecho Público Eclesiástico y Relaciones de la Iglesia y el Estado— de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. Tres partes vertebran el libro: el Acuerdo básico, el Estatuto de Jerusalén y la documentación pertinente. Del Acuerdo básico se traza, por el profesor Eusebio Gil, el marco en el que se ha desarrollado la existencia de judíos y católicos en los dos últimos siglos. Si tanto Israel como la Iglesia católica descubren al fin y afirman como preámbulo de sus Acuerdos "la naturaleza única de las relaciones" que les vinculan, ello no ha sido sin esfuerzos ni sufrimientos en el largo proceso histórico que ha llevado a ambas partes a ahondar en la comprensión de la propia identidad.

El profesor Carlos Corral, gran especialista en la materia, analiza el Acuerdo desde la perspectiva de la Santa Sede. De manera clara describe dónde se encuentran, en el momento actual, los puntos de incidencia de intereses coincidentes en las relaciones entre la Iglesia católica e Israel, así como las muchas cuestiones de divergencia que todavía exigen de ambas partes el compromiso de perseverar en el diálogo y en la colaboración, no menos que en la búsqueda de soluciones en un clima de mutuo reconocimiento. Ahora bien, el marco Israel-Santa Sede no se puede explicar si no es dentro del más amplio entorno internacional y, en concreto, la previa solución justa del problema palestino. El punto de partida de la Santa Sede es la resolución de las Naciones Unidas en orden a la creación de dos Estados, palestino e israelí, con un Estatuto especial para Jerusalén. Por más que ocurran diariamente sangrientos sucesos, "no es posible permanecer indiferentes y no condenar —recuerda Juan Pablo II—, juntamente con la violencia que ha causado tantos muertos y heridos, una situación de injusticia que se prolonga hace demasiado tiempo y que ve la oposición de dos pueblos, el palestino y el israelí, ambos llamados a vivir en una paz equitativa y duradera, cada uno en la propia patria y en aquella tierra tan querida para ellos y para los creyentes de todo el mundo".

En este marco de esperanza y fragilidad se sitúan las conversaciones que han permitido que el Estado de Israel y la Santa Sede firmaran un Acuerdo sobre algunos principios fundamentales, que pueden regir sus relaciones mutuas y garantizar condiciones normales de existencia a la Iglesia católica en ese país. No cabe duda de que también todos los creyentes se beneficiarán de él. Además, la Santa Sede está convencida de que esta nueva forma de relación con el Estado de Israel, estudiada exhaustivamente en el libro que comentamos, además de por los autores citados, por las inestimables aportaciones de Samuel Toledano, Ramón Armengod, José Puente Egido, Pedro López Aguirrebengoa y Patrocinio García Barriuso, le permitirá, salvaguardando su específico carácter espiritual y moral, ayudar a consolidar el anhelo de justicia y de paz de todos los que están comprometidos en ese proceso de paz.

Silverio Nieto