RetrocesoA&ONº 282/22-XI-2001SumarioMundoContinuar
La Santa Sede pide ratificar el
Tratado de prohibición
de ensayos nucleares
Un primer paso elocuente para cimentar una paz duradera, según la Santa Sede, debe ser la ratificación por parte de todos los países del mundo del Tratado de prohibición de ensayos nucleares (CTBT, por su siglas en inglés). Ésta fue la propuesta que hizo el representante del Papa ante la ONU, monseñor Renato Martino, al intervenir en la Conferencia internacional consagrada a acelerar la entrada en vigor del Tratado, que se celebró en Nueva York del 11 al 13 de noviembre.

La propuesta de la Santa Sede chocó frontalmente con la posición de la Administración Bush, que se opone a la ratificación del Tratado, a pesar de que había sido firmado por el anterior gobierno Clinton.

"La Santa Sede está convencida de que, en el ámbito de las armas nucleares, la prohibición de los tests y del ulterior desarrollo de estas armas, así como el desarme y la no proliferación son elementos íntimamente ligados y deben alcanzarse lo antes posible con controles internacionales efectivos", afirmó el embajador del Papa ante la ONU.

Entre los países con armas nucleares, han ratificado el Tratado Francia, Gran Bretaña y Rusia. India, Pakistán y Corea del Norte se han opuesto totalmente, tanto a su firma como a su ratificación. China, al igual que Estados Unidos y otros ocho países, lo ha firmado pero no lo ha ratificado. La Santa Sede lo ratificó el pasado 18 de julio.