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J. C. RomaEl Fondo de población de las Naciones Unidas (UNFPA) asiste a los refugiados afganos proponiendo el aborto a las mujeres que estén embarazadas. La noticia fue confirmada por fuentes de esa institución a inicios de octubre. La agencia de la ONU, al lanzar "su más imponente operación humanitaria" dirigida a "miles de mujeres encinta" que se encuentran amontonadas en las fronteras del país, pidió 4,5 millones de dólares a los países donantes para apoyar este esfuerzo, que prevé "servicios de salud reproductiva". Este término, como ha quedado confirmado en las últimas conferencias mundiales de las Naciones Unidas para preparar la Cumbre sobre la infancia, incluye también prácticas abortivas. No es la primera vez que el UNFPA recurre a estos métodos. En la crisis humanitaria de Kosovo también distribuyó entre las mujeres refugiadas productos abortivos. |
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El pasado 8 de noviembre la Santa Sede publicó un documento en el que denuncia esta imposición a las mujeres refugiadas, pues, en lugar de ayudarles a afrontar su situación de fragilidad y de angustia física y psicológica, elimina a sus hijos que todavía no han nacido. De hecho, estos programas de ayuda a refugiadas están codificados en un Manual operativo, cuyo título original es Inter-Agency Field Manual on Reproductive Health in Refugee Situations, publicado en 1999 por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el UNFPA y algunas organizaciones no gubernamentales.
Frente a la concepción del hombre y de la mujer que rezuma el Manual utilitarista y neomaltusiano (el que no sirve, se elimina), la Santa Sede propone en la Nota "el camino del amor, del respeto, de la protección de los refugiados en sus derechos entre los que se encuentra el inalienable derecho a la vida, como razón profunda del compromiso de los agentes pastorales al servicio de la vida y de la condición de los refugiados". En particular, el documento vaticano constata que el Manual de las agencias de la ONU propone "sin reservas" la píldora del día después, a la que presenta como "anticoncepción de emergencia", cuando en realidad se trata de una sustancia abortiva. "Incluso la esterilización es presentada como simple anticoncepción", constata el comunicado de prensa con el que se ha presentado el documento vaticano. "Por último explica la Nota vaticana publicada por los Consejos Pontificios para la Pastoral de la Salud, para los Emigrantes e Itinerantes, y para la Familia, el Manual acepta la separación entre sexualidad y procreación a través de la promoción de una actitud sin prejuicios sobre las relaciones extra-matrimoniales, así como homosexuales". En respuesta al Manual de la ONU, la Nota de la Santa Sede pide a los obispos que "estén más atentos a los programas de información sobre la salud reproductiva", especialmente en las propuestas que hace a los adolescentes. La respuesta al mismo concluye debe ser el anuncio del amor cristiano en plenitud, y no "el placer sexual individualista e irresponsable que aumenta el riesgo de expansión de la epidemia de VIH/sida". |