RetrocesoA&ONº 283/29-XI-2001SumarioDesde la feContinuar
¿Qué es el Adviento?
El próximo domingo día 2 de diciembre comenzará un nuevo tiempo litúrgico: el Adviento. Dura cuatro semanas y siempre es un momento muy esperado e importante para los cristianos, porque es el inmediatamente anterior a la celebración de la Navidad, y la gente se pone muy contenta. ¿Y por qué? -pensaréis-. Pues porque Adviento significa llegada, llegada de Jesús al mundo con su nacimiento, y pasa lo mismo que cuando esperamos a alguien a quien queremos mucho: estamos contentos, y nos preparamos lo mejor posible para que esa persona esté contenta con nosotros. Pues con Jesús es lo mismo: rezamos, nos llenamos de alegría, pensamos en Él y en todo lo bueno que traerá su presencia.

Vivir el Adviento en estos días significa también pedir por la paz. Cuando Jesús vino al mundo, hace ya más de 2.000 años, vino por amor a los hombres, y para darnos la paz y la libertad que tanto ansiamos y no podemos conseguir nosotros solos. Adviento es esperar que Jesús nos traiga la paz, tan necesitada en el mundo. Debemos, por tanto, rezar especialmente por el fin del terrorismo en España y en el resto del mundo. La esperanza en su llegada no nos la puede quitar nadie. Recemos, pues, por la paz, que sólo Jesús puede darnos, en este tiempo de Adviento.

Recogida de juguetes

Ya está llegando el Adviento, y en seguida la Navidad…, ¡qué bien lo vais a pasar en casa, con vuestra familia!

Suelen ser momentos muy emotivos, porque vemos a familiares que viven lejos y durante el año no podemos verlos… En casa hay muchos dulces y nos ponemos morados de cosas ricas. Todo el mundo intenta estar alegre. La Navidad es muy bonita, porque siempre es Buena Noticia el nacimiento de Jesús.

Sin embargo, a pesar de las calles adornadas, los árboles con luces, los dulces que hay en casa y todos los anuncios espectaculares que vemos por la tele antes de tiempo, la Navidad es, quizá, el mejor momento para reflexionar sobre nuestra vida y la de todos los niños del mundo.

Son una minoría los niños que pueden disfrutar de familia, dulces, juguetes y cariño. Por eso, además de rezar por ellos, desde Alfa y Omega os damos una idea. Desde el colegio, vuestra clase, o incluso desde vuestra parroquia, seguro que podéis organizar una recogida de juguetes para los niños de vuestra ciudad que no van a tener una Navidad tan afortunada como la vuestra.

Eso sí: tened siempre en cuenta que los juguetes deben estar en buen estado, tal y como a vosotros os gustaría que os los regalasen. Se trata de compartir con los demás nuestras cosas, no de dar lo que nos sobra.

En realidad haréis lo mismo que hicieron los pastores llevando sus presentes hasta el portal de Belén: Jesús vive en cada uno de nosotros, y especialmente en los más necesitados.

¡Ánimo! ¡Buena recogida!