RetrocesoA&ONº 275/4-X-2001SumarioDesde la feContinuar
Con ojos de mujer
El sueño
Anoche soñé que en un mitin socialista, donde tenía que intervenir un alto funcionario de dicho Partido, se decidió que, basándose en la flexibilidad propia de una democracia, el orador iba a ser José María Aznar.

Pero lo que más chocaba era que los intransigentes de dicho Partido se opusieran, porque decían que podía perjudicar los principios socialistas con su discurso y que, por tanto, José María Aznar debía ser apartado de semejante proyecto para dar paso a un socialista convencido como la lógica exigía, aunque Aznar amenazase con llevar el asunto a los tribunales.

Cuando desperté, me pregunté a mí misma quién me inspiró ese sueño tan incongruente, y la verdad es que no supe contestarme.

No obstante, extraje una consecuencia: yo jamás permitiría que un hijo mío aprendiera paracaidismo con un profesor que se negara a subirse a un avión. ¿Será posible que los sueños puedan ser a veces tan absurdos como algunas realidades?

Mercedes Salisachs