RetrocesoA&ONº 275/4-X-2001SumarioMundoContinuar
HABLA EL PAPA

Paz, justicia y amor

Acaba de concluir, en la basílica de San Pedro, la celebración introductiva de las sesiones de la décima Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos. Continuará durante el mes de octubre, mes misionero, particularmente propicio para reflexionar sobre la misión de los obispos en el ámbito de la nueva evangelización. Octubre es el mes en que se venera a María, Reina del Santo Rosario. En -el contexto internacional actual, invito a todos --personas, familias, comunidades- a rezar el Rosario, si es posible todos los días, por la paz, para que el mundo sea preservado del inicuo flagelo del terrorismo. La terrible tragedia del 11 de septiembre pasado será recordada como un día oscuro en la historia de la Humanidad. Ante esta situación, la Iglesia quiere ser fiel a su carisma profético y recordar a todos los hombres su deber de construir un futuro de paz para la familia humana. Ciertamente la paz no está desligada de la justicia, pero siempre debe ser alimentada por la clemencia y el amor.

No podemos dejar de recordar que judíos, cristianos y musulmanes adoran a Dios como el Único. Las tres religiones tienen, por tanto, la vocación a la unidad y a la paz. Que Dios conceda a los fieles de la Iglesia estar en primera línea en la búsqueda de la justicia, en el rechazo de la violencia, y en el compromiso para ser agentes de paz. ¡Que la Virgen María, Reina de la Paz, interceda por toda la Humanidad para que el odio y la muerte no tengan la última palabra!

(30-IX-2001)