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Mis queridos amigos, soy el padre de Silvia, quien, junto con su marido John, estaba en una de las Torres Gemelas de Nueva York cuando se produjo el ataque terrorista del pasado 11 de septiembre. Desde entonces no hemos vuelto a tener noticias de ellos.
Mediante estas líneas deseo agradecer a todos ustedes las oraciones que desde sus corazones han salido estos días. También quiero agradecer, desde lo más profundo de mi ser, las expresiones de cariño y consuelo que hemos recibido los miembros de mi familia. Créanme que es realmente reconfortante para los que estamos viviendo esta tragedia el saber que muchos españoles han rezado por Silvia y por John y por sus respectivas familias. Aunque sin duda muchos ya lo han hecho, permítanme que les pida que también recen por el reto de las numerosísimas víctimas y de sus familias, así como por los miles de trabajadores que están colaborando en la durísima tarea del rescate. En Estados Unidos no se tiene vergüenza en decir públicamente: ¡Qué Dios les bendiga! En España, por el contrario, parece que con demasiada frecuencia sí tenemos esa vergüenza, incluso los que nos consideramos católicos. Pues bien, yo quiero ayudar a romper esa rutina, decir claramente ¡Qué Dios bendiga a todos los que están ayudando, en multitud de labores, en la localización de supervivientes y ahora en la recuperación de los que sin duda han fallecido! Pero no quiero dejar pasar esta oportunidad, dada la visibilidad pública que he adquirido y les aseguro que muy en contra de mis deseos al ser mi hija probablemente la única española desaparecida en el atentado, de proponer una respuesta al terrorismo en el mundo Mi propuesta es muy simple: se trata de dar al mundo la justicia que necesita (sin venganza ni violencia) y ello junto a un nuevo orden internacional con la cooperación de los países que creen también en los medios pacíficos para alcanzar la paz. De nuevo, en nombre de la familia de Silvia y John, muchas gracias a todos por sus oraciones y sus muestras de afecto. ¡Qué Dios les bendiga! José Luís de San Pío |