RetrocesoA&ONº 276/11-X-2001SumarioTestimonioContinuar
Se busca al obispo del siglo XXI
Como cualquier hombre tienen sus limitaciones, pero su misión dentro de la Iglesia
les ha destacado, les ha puesto en el punto de mira de un pueblo, de una diócesis.
Cada actitud, decisión y actuación es medida, pesada y contada. No pretenden otro poder
que el del reino de los cielos y, precisamente por su trascendencia, se les exige mucho más
que a cualquier hombre. Es el obispo, el pastor, a quien en esta página radiografiamos.
Queremos quedarnos con lo mejor del obispo del que tenemos experiencia
y desear lo que soñamos para el de éste, nuestro siglo XXI
Carmen María Imbert

Plantearse el tema de la misión que le corresponde a un obispo en el siglo XXI en el que nos encontramos, es hablar de la necesidad de que sea misionero de una nueva evangelización. Cuando parece que ya todo está visto y todo inventado, ha de ser transmisor de la viveza y realidad evangélica, que sigue siendo actual, vigente, y que siempre tiene un sentido nuevo.

Debe ser testimonio fiel de Aquel que es su Maestro y Modelo; persona cercana y atenta a las necesidades de los cristianos, que desean seguir las enseñanzas de quien tanto nos amó: Jesucristo. En un mundo en el que los valores más humanos han quedado reemplazados por el orgullo, la vanidad y los deseos de poder, se constituye como un punto de mira para el pueblo cristiano, y más en concreto, para la diócesis que rige.

Sólo a la luz del Evangelio, los obispos pueden afrontar la realidad social y cultural de esta nueva sociedad. María Pazos (22 años)

Los obispos en España están muy pendientes de lo que sucede en su diócesis, en cada parroquia, y tienen una vivencia del Evangelio. Yo tuve un problema y pude acudir a mi obispo que me atendió y se hizo cargo de la situación. Me gustaría que esta cercanía se extendiera a todos los obispos, siempre, como lo he encontrado en el mío. Inmaculada (49 años)

Mi obispo es un padre para mí y para toda la diócesis. Además es listísimo y con una capacidad de trabajo increíble. Aunque es muy difícil que nos conozca a todos los feligreses, quisiera que los obispos fueran como el mío, cercano, que vea que Dios está ahí, que se preocupa de ti en todo, hasta en lo mínimo. Antonia Pradillo (54 años)

Ahora los obispos están continuamente luchando contra los ataques que recibe la Iglesia por todas partes. Saben estar al día frente a estos ataques con audacia y valentía, siempre en la línea del Papa. Quisiera que fueran capaces de atraernos a los cristianos que estamos muy apagados, ya que, respecto a la figura del obispo, sentimos a veces mucha frialdad. Quiero ver en ellos la ilusión del celo apostólico y la santidad que se necesita en el mundo. Jesús Acebrón (59 años)

Tienen interés y preocupación por acercarse al pueblo. Algunos me parece que son ejemplares. Los quisiera ver mucho más cercanos, mucho más sencillos. Nada de quedar bien ante la clase política y los intelectuales. Pilar Díaz (35 años)

Me gusta el respeto al Papa que tienen, y quisiera que acentuasen la caridad y el amor al prójimo. Ángel Gómez (50 años)

Me impresiona que se hayan dedicado a Dios por completo. Es muy fuerte el papel, que tienen en la Iglesia, de representante de Dios en la diócesis. Quisiera que estuviesen más cercanos a los jóvenes para que los conozcamos mejor. Laura (18 años)

Yo estoy contenta con mi obispo en todo. Para los que vengan quiero sobre todo que sean fieles al Papa en todo, y que sepan guiarnos bien. Que esté preocupado por los pobres. Rafaela (90 años)