RetrocesoA&ONº 277/18-X-2001SumarioAqui y ahoraContinuar
Ver , oír... y contarlo
La capacidad de asombro, perdida
José Francisco Serrano
pserrano@planalfa.es

Entre la anorexia cultural y la bulimia capitalista hemos perdido la capacidad de asombro. St. Harkiakis escribió aquello de que "los griegos querían ser un pueblo de filósofos, y no de tecnócratas, es decir, eternos niños, que veían en el asombro la condición más elevada de la existencia humana. Solamente así puede explicarse el hecho significativo de que los griegos no hicieran uso práctico de innumerables hallazgos". Aprovecho esta cita del último artículo de José Julio Perlado, en la revista Nuestro tiempo, para incitar a la rebelión contra los principios trufados de prácticas de la deslegitimación moral de nuestras sociedades políticamente correctas, con el antídoto del asombro que nos deben producir las siguientes informaciones.

Verbi gratia: el diario de información general del recientemente reestructurado grupo PRISA. Viernes 12 de octubre de 2001, en información de Charo Nogueira: "El aborto crece en España, sobre todo entre las jóvenes de 15 a 19 años. Ahora, al menos cuatro de cada diez adolescentes embarazadas interrumpe la gestación, según un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La cifra es muy superior a la medida de gestantes que toma esa decisión (13%). En la última década la incidencia del aborto se ha disparado (un 57% más de 1990 a 1999). Entre las más jóvenes el aumento ha sido mayor, el 74%. Los expertos atribuyen el fenómeno a las carencias en la educación sexual y en el acceso a los métodos anticonceptivos. Desde su legalización, en 1985, la cifra total de interrupciones del embarazo ha aumentado de forma sostenida. También ha evolucionado al alza el porcentaje de mujeres gestantes que optan por abortar, según el estudio comparativo entre 1990 y 1999 elaborado por la demógrafa Margarita Delgado, del Instituto de Economía y Geografía del CSIC. En 1999, último año del que hay datos oficiales, se registraron 439.992 embarazos, 281 menos que en 1990, según el estudio. Delgado ha obtenido la cifra de gestaciones mediante la suma de nacimientos, muertes fetales tardías (aportados por el Instituto Nacional de Estadística) y abortos por lugar de residencia materna (proporcionada por el Ministerio de Sanidad). En esta década, los abortos pasaron de 37.231 a 58.399 (un 56,8% más).

La proporción de embarazadas que interrumpió la gestación ascendió del 8,4% al 13,2%. Los datos no resultan alarmantes comparados con los de otros países europeos. Además, tras la legalización, es normal que las cifras suban durante varios años. A medio plazo se estabilizarán, dice la ginecóloga Isabel Serrano, de la Federación de Planificación Familiar de España. Este periódico trató sin éxito de conocer la opinión del Ministerio de Sanidad".

Otro ejemplo. Diario El Mundo, del pasado jueves. Firma la noticia Carlos Elías: "Ya falta menos para que los casi 40.000 embriones congelados sobrantes en España procedentes de tratamientos de fertilización in vitro tengan un destino: la destrucción simple o la destrucción tras extraerles las células madre embrionarias para investigación. Sólo caben esas dos posibilidades. La ministra de Sanidad, Celia Villalobos, anunció ayer su intención de convocar a la Comisión Nacional de Reproducción Asistida para estudiar el futuro de estos embriones congelados sobrantes, aunque recordó la falta de consenso en ese foro ante un problema polémico desde el punto de vista científico y ético. Respondió así en el Pleno del Senado a la pregunta que le formuló el parlamentario de Entesa Catalana de Progrés, Ramón Espasa, quien aseguró que la comunidad científica pide a gritos una reforma de la Ley de Reproducción Asistida de 1988 para dar una respuesta a la utilización de los embriones para la investigación".

Un nuevo texto del ya citado diario El País, del lunes día 15 del presente, de Loreto Setién: "En España aproximadamente un 20% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, marcado en el 50% de la renta media nacional. Uno de los recursos con los que cuentan estas familias es el Ingreso Mínimo de Inserción, gestionado por las Comunidades Autónomas. El sistema autonómico deja muchas de las competencias en cuanto a la lucha contra la pobreza en manos de las Comunidades Autónomas, lo que hace que este sueldo mínimo sea muy diferente en cuantía y condiciones según la región, dependiendo tanto del poder presupuestario como de la voluntad de los Gobiernos regionales. ¿Cómo se establece que una familia vive en la pobreza? Los parámetros están claros: un hogar vive en la pobreza si su renta anual es inferior al 50% de la media nacional, y en la pobreza extrema si está por debajo del 25%. En 2000, la renta per cápita fue 2.685.150 pesetas, por lo que se considerarían pobres aquellas familias que sobreviven con unas 111.000 pesetas al mes y pobres extremas a las que sobreviven con 55.000. La pobreza así medida afecta al 20% de los españoles, más de dos millones de familias, unos 8,5 millones de personas. De ellos, un 4,5% viven en la pobreza extrema, cerca de 1,5 millones de españoles".

En el último número de la revista Calibán, que viene cargado de verdades políticamente incorrectas, César Vidal glosa el, ya citado en esta página, último libro de Paul Johnson, y dice: "De creer a los ilustres progres que pretenden configurar un pensamiento único a su imagen y semejanza, el aborto no sólo constituye una conquista social, sino que, además, está llamado a tener un apoyo estatal cada vez mayor, vinculado a un respaldo social creciente. Que millones de personas en nuestro país y en todo el mundo han terminado por creer estas afirmaciones es innegable; que constituyen una suma de falacias es, en mi opinión, todavía más claro. En la obra de Johnson podemos ver que la lucha contra el aborto es un combate ético que permite diagnosticar la verdadera fibra moral de la sociedad. Así, las asociaciones pro-vida contemporáneas constituyen, en su opinión, el equivalente exacto de lo que fueron las asociaciones anti-esclavistas en los Estados Unidos del siglo XIX. Su postura puede ser minoritaria, tiene en contra a buena parte de una sociedad engañada, moralmente tibia o incluso perversa, pero, poco a poco, está llamada a tener éxito".