RetrocesoA&ONº 277/18-X-2001SumarioAqui y ahoraContinuar
La Sociedad de San Vicente de Paúl, en España
Un compromiso auténtico
en favor de los pobres
"El cristianismo hizo, en otros tiempos, prodigios, pero, actualmente, ¡está muerto!
¿Vosotros os enorgullecéis de ser católicos? ¿Qué hacéis? ¿Dónde están vuestras obras,
las obras que den prueba de vuestra fe y que nos inciten a adoptarla?"
Ante esta dura acusación de un compañero de estudios, un joven de 20 años, estudiante de Derecho,
Federico Ozanam, decidió dar una respuesta. Junto con cinco amigos,
el 23 de abril de 1833, fundaron la Sociedad de San Vicente de Paúl
Inés Vélez

En la actualidad, en 133 países, con cerca de 900.000 socios, esta Asociación católica sigue dando respuesta a la dura interpelación que al joven Federico Ozanam le hiciera un compañero de estudios sobre la vitalidad de la fe de los católicos. La Sociedad de San Vicente de Paúl, las Conferencias de San Vicente, es una de las más antiguas instituciones cristianas de carácter laical constituidas para la ayuda a los más necesitados. En España, el número de socios es de 3.546 personas, 1.562 hombres y 1.984 mujeres. Además, cuenta con 25.000 socios colaboradores que participan en las distintas actividades que realiza la Sociedad.

"Ser vicentino o vicentina es un estilo de vida -asegura a Alfa y Omega don Jesús Gil, Secretario General Técnico de la Sociedad de San Vicente de Paúl en España-. Supone llevar una vida acorde con nuestra fe". Se reúnen todas las semanas por equipos, llamados conferencias, donde viven y ponen en práctica su fe en Jesucristo. Familias, niños y jóvenes, ancianos, toxicómanos, enfermos de sida, transeúntes, presos, emigrantes y enfermos se han visto beneficiados de la labor desinteresada de estos voluntarios.

Doña María Luisa Téllez, Directora de Formación de la Sociedad de San Vicente de Paúl en España, comenta a Alfa y Omega, con humor, su voluntariado con enfermos de sida: "Angelillo, uno de los muchos enfermos que pasó por la casa de acogida, tenía más de una causa pendiente con la justicia. De nuestra casa, le gustaba todo menos la terraza. Decidió nunca más asomarse al comprobar que, desde allí, veía la comisaría de la esquina". Diez vicentinos de Madrid se encargan de esta casa de acogida. Todas las noches, por turnos, uno de ellos duerme con los enfermos. Sólo un ejemplo, de las muchas actividades que realizan estos laicos, miembros de la Iglesia, en España y en todo el mundo.

"Ver tanta gente buena es una motivación tremenda -continúa-. Somos un grupo de amigos, compartimos nuestra fe y tenemos un cometido en común: ayudar a los más necesitados. Además, nos lo pasamos muy bien: al estar en contacto con los pobres, objetivamos nuestros problemas".

MEMORIA DEL 2000


Según los últimos datos, en España, la Sociedad de San Vicente de Paúl ha contado con 485.333.000 pesetas en el año 2000 para sostener sus actividades. Los gastos ascendieron a 508.043.000 pesetas. Por tanto, el resultado del Ejercicio del 2000 ha sido un "desahorro" de 22.710.000 millones de pesetas. Según don Jesús Gil, "todo el dinero que tenemos está invertido en obras sociales".