RetrocesoA&ONº 277/18-X-2001SumarioMundoContinuar
HABLA EL PAPA

Rosario por la paz

Todo el mes de octubre está particularmente dedicado a esta bella oración, sumamente querida por el pueblo cristiano. Con motivo de la situación internacional actual, he invitado a las personas y a las comunidades a rezar el Rosario por la paz. Renuevo también hoy esta invitación, subrayando al mismo tiempo que el Rosario es contemplación de Cristo en sus misterios, en íntima unión con María Santísima.

La espiritualidad contemporánea experimenta vivamente la exigencia de ir, por así decir, a lo esencial. Por este motivo tiene lugar hoy un prometedor redescubrimiento de la auténtica naturaleza del Rosario, como oración que ayuda a estar en compañía de Cristo para conocerle mejor, asimilar sus enseñanzas, vivir su misterio. Y, ¿quién mejor que María nos puede acompañar en este itinerario de la mente y del corazón? Éste es el sentido de la repetición del Avemaría, que "constituye la urdimbre sobre la que se desarrolla la contemplación de los misterios", como escribí en mi exhortación apostólica Marialis cultus.

Que se eleve en la Iglesia insistente invocación por la paz con la oración del Rosario, de forma individual y comunitaria, teniendo fija la mirada en Jesucristo, nuestra Paz.

(14-X-2001)