RetrocesoA&ONº 277/18-X-2001SumarioTestimonioContinuar
Ocho motivos para alegrarse
A la redacción de Alfa y Omega ha llegado esta carta de homenaje y de agradecimiento
a las ocho jóvenes que acaban de fundar, como comunidad, la Congregación de
Misioneras Oblatas de María Inmaculada, información que este semanario
recogía recientemente en sus páginas. Por su evidente interés, la reproducimos:
En este otoño de terrorismo, abortos, eutanasia y añejos anticlericalismos disfrazados de progreso…, dentro de una época de falta de valores y de compromisos incumplidos, de tener más, en vez de ser más, y entre una gran tibieza espiritual dominante, han nacido ocho flores del bien, ocho motivos para alegrarse, ocho bofetadas a las miserias, soberbias y rencores del mundo presente, ocho nuevas estrellas que nos regalan a todos, como decía el artículo del semanario Alfa y Omega del pasado 4 de octubre, "su juventud, sus sonrisas, su cercano y fresco sentido del humor, sus ganas de trabajar y entregarse a los más pobres y al mundo entero que les está aguardando"; ocho ángeles que, en definitiva, nos regalan a todos el buen olor de Jesús de Nazaret. Ciertamente es una buenísima noticia.

Ruego a María Inmaculada por ellas, y por todos aquellos y aquellas que también han seguido o desean seguir ese camino lleno de no pocas dificultades, pero también, así lo deseo, pródigo en buenas obras y alegrías inmensas.

¡Gracias, por hacer que el mundo sea un poquito mejor, y gracias por hacer que merezca la pena seguir luchando!

Juan Luis Bermejo Gutiérrez