RetrocesoA&ONº 278/25-X-2001SumarioRaícesContinuar
Segorbe, una de las diócesis más antiguas de España, muestra todo su arte
Luz sobre la historia del arte
Luz sobre las imágenes, sobre bordados antiquísimos, documentos y música.
Luz sobre esculturas, tallas, cruces, relicarios…; ochocientos años de vida de una diócesis.
Segorbe, en Castellón, es protagonista de una merecida exposición que,
desde el pasado mes de septiembre hasta el mes de marzo de 2002, pretende mostrar
al visitante todo el arte sacro que la diócesis ha ido almacenando, más de 600 obras, en total.
Cada obra habla de siglos de historia, y refleja la devoción y el vivir de las gentes que nacieron
y crecieron en Segorbe y en los pueblos de los alrededores
A. Llamas Palacios

La luz de las imágenes es el título de una exposición de arte sacro que estos días puede visitarse en la localidad castellonense de Segorbe, hasta el mes de marzo de 2002. Y su título es bastante acertado si se tiene en cuenta la magnitud de la exposición, y la importancia y belleza de las obras que en ella pueden verse.

La exposición arroja luz sobre la historia y vida de esta diócesis, una de las más antiguas de España, y sobre sus habitantes. Luz sobre más de 600 obras de arte histórico que pueden contemplarse, organizadas y separadas según estilos y épocas. Luz para sus visitantes, porque verdaderamente La luz de las imágenes es todo un paseo por la historia del arte.

Segorbe y sus pequeños pueblos circundantes siempre estuvieron vinculados a Valencia, y por ello podían recoger todas las manifestaciones artísticas que tenían lugar a lo largo de los siglos. Nos encontramos ante una exposición que recoge obras creadas desde el siglo XIV hasta el XX, basándose en un hilo conductor histórico. Por eso el visitante podrá comprender no sólo la evolución del arte, sino también de la sociedad, y la relación entre esta última y la Iglesia. Este hilo histórico que va conduciendo al visitante a través de la exposición consiste en la división de la muestra en cuatro etapas bien definidas, que ayudarán al espectador a situarse respecto a las manifestaciones artísticas que se exponen: finales del siglo XIV y XV; el siglo XVI; siglo XVII; y finalmente siglos XVIII y XIX.

Dentro de estas etapas se desarrolla la exposición, incluyéndose en ella obras conservadas directamente en la catedral de Segorbe; obras procedentes de poblaciones pertenecientes a la diócesis de Segorbe; arte ubicado en otras diócesis que tienen algún tipo de relación con Segorbe; y obras procedentes de zonas más lejanas, pero que ayudan a explicar aquel arte segobrigense que hoy ha desaparecido.

¿Qué ofrece La luz de las imágenes al visitante?

La cantidad de obras expuestas no está reñida con el interés y la belleza de las mismas. La diócesis de Segorbe tiene unas características históricas muy especiales, lo que la hacen muy atractiva y rica. Los bordados, por ejemplo, que se exhiben en La luz de las imágenes son un tesoro por su originalidad y valor. El más antiguo de los que se muestran es el bordado de Andilla, de la primera mitad del siglo XIV, que deja ver una conexión con la cultura artística francesa del momento. El de Bronchales, en Teruel, o los de Jérica, Chelva y Cabanes son muestras que no pueden dejar de nombrarse, pues permiten tener una visión de conjunto de lo que fueron los talleres valencianos de bordado, sobre todo durante el siglo XVI.

La pintura de Segorbe reúne a los mejores pintores valencianos, desde finales de los siglos XIV hasta el XIX, como muestra el fragmento del primitivo retablo de la catedral, que pertenece a uno de los obradores más selectos de Valencia. Una de las joyas de la pintura valenciana del siglo XVI se encuentra en esta exposición, y es el gran retablo mayor de la catedral, obra del artista Vicente Macip, entre otras muchas pinturas espléndidas.

A pesar de la penuria en que muchas veces se encontraban los habitantes de la diócesis, los objetos litúrgicos de muchos pueblos de Segorbe son espectacularmente ricos, aunque muchos no se conservan y sólo se sabe de ellos por la documentación que ha llegado hasta nuestros días. Cruces procesionales y de altar, custodias, relicarios...

Un gran protagonista de La luz de las imágenes es la música. La catedral de Segorbe ha tenido la inmensa suerte, durante muchos años, de contar con maestros de música y de capilla propios, lo que propició la creación de múltiples composiciones. La riqueza musical de esta diócesis simplemente la ponen de relieve la cantidad de partituras que hoy se conservan, que son más de 1.650. La música, repartida en sus correspondientes etapas, suena en la exposición en un intento de conjugar los espacios, las imágenes y todas las manifestaciones artísticas.

La escultura no debe olvidarse en esta exposición, en la que se muestran obras excepcionales, como la Virgen de la Consolación, de Corcolilla, una joya de la imaginería del siglo XIV avanzado, que luce su policromía original. Figuras en relieve de retablos, o sepulcros tallados, como el de alabastro policromado de la familia Vallterra, conservado en la capilla del Salvador.

La antigüedad y la historia de la diócesis de Segorbe sería casi un misterio, a no ser por la conservación del importante archivo de documentos de la diócesis. Desde que la histórica ciudad de Segorbe fue erigida sede episcopal, el Archivo capitular de la catedral se vió enriquecido con fondos documentales variados y valiosísimos. De todo ello destaca el Códice de las Constituciones Sinodales, del siglo XIV, o el de las Constituciones Capitulares, que muestran el inicio del esplendor de la diócesis.

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